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Mundial 2026

¡ADIÓS CRISTIANO! España avanzó a cuartos tras vencer a Portugal

Con un gol agónico de Mikel Merino, la Roja derrotó 1-0 a Portugal y espera por Estados Unidos o Bélgica. Cristiano Ronaldo jugó su último partido en una Copa del Mundo.

¡ADIÓS CRISTIANO! España avanzó a cuartos tras vencer a Portugal

Ganó el mejor. El que mejor distribuyó la pelota. El que tuvo las chances más claras. El que mantuvo su estilo de toque y juego asociado hasta los minutos finales para intentar torcer el resultado a su favor. Ese gol de Mikel Merino en el minuto 91 fue un premio para esta España que, lejos de ponerse a tirar centros a la olla como apuestan muchos equipos cuando no pueden entrar de otra forma, fue fiel a su identidad, a su ADN. La tocaron los que ingresaron desde el banco, Fabián Ruiz, Ferran Torres y Mikel Merino, que entró por el medio del área y definió para el letal 1-0 de España sobre la Portugal de Cristiano Ronaldo. Sí, toque si quiere ganar.

Arrancó España adueñándose de la pelota, como era de esperarse, pero Portugal no se la cedió sino que salió a presionarlo alto en esos primeros 15 minutos. El plan de Roberto Martínez era claro: apostar a los duelos para neutralizar el juego de circulación rival. El doble cinco del PSG, Vitinha-Joao Neves, contra los interiores del Barsa, Pedri-Dani Olmo. Bruno Fernandes para tapar a Rodri. Y los extremos Joao Félix y Pedro Neto retrocediendo por banda ante los avances de los laterales Porro y Cucurella.

Ante ese contexto, la superioridad de España estaba atrás. Los dos centrales ante un Cristiano Ronaldo que no se destaca justamente en la presión. Por eso, tanto Cubarsí como Llorente filtraban pases entrelíneas o conducían para desacomodar la estructura defensiva portuguesa.

Lo de Portugal con el balón, en cambio, era menos elaborado. La idea era el juego más directo para buscar el uno contra uno de Pedro Neto con Cucurella por la derecha y las trepadas de Nuno Mendes por la izquierda. Mención aparte para el lateral del PSG: mientras estuvo en cancha fue la figura. Redujo a Lamine Yamal y fue una de las principales armas ofensivas de su equipo. Hasta pegó un remate en el travesaño tras el desvío en Porro.

Si en los duelos individuales nadie se imponía, l a otra llave para abrir el partido eran las transiciones tras algún robo o pérdida. Y así ocurrió a los siete minutos de juego cuando Rodri recuperó la pelota y tocó para Pedri, quien de primera se la pasó a un Dani Olmo activo que también tocó de primera para dejar solo a Oyarzábal. Esta vez, el goleador no estuvo fino y su zurdazo cruzado entrando al área se fue desviado.

Esa acción rápida, que Portugal no logró defender bien, fue la jugada más peligrosa hasta el minuto 91. Se iban al alargue pero España no se resignó al empate. De la Fuente metió a dos llegadores y dinámicos que pisan seguido el área rival y tienen gol. Merino, en esa jugada definitoria, le dio la razón.

Portugal, que fue más lo que amagó que lo que concretó en este Mundial, se va silbando bajito al igual que Cristiano Ronaldo, en su despedida de las Copas del Mundo. La que sigue en carrera es España. La del invicto de los 34 partidos. La última campeona de la Eurocopa. La del toque como bandera. La del toque si quiere ganar.

 

Cristiano Ronaldo se queda sin su estrella

El pitido final del partido entre España y Portugal frustraba el sueño del delantero portugués. Este era su último Mundial, su última ocasión de coser una estrella al pecho y alzarse con el único título que faltaba en su haber. Ya nunca podrá conseguirlo. Mikel Merino acababa con ese sueño con un gol en el descuento para eliminar a Portugal del Mundial 2026 y poner fin a la aventura mundialista del astro luso.

A sus 41 años, Cristiano Ronaldo afrontaba el que sería su último Mundial, el sexto nada menos. La fase de grupos dejó entrever que el Cristiano Ronaldo que todos conocían se está apagando. Su figura ya no es la que se echaba el equipo a la espalda y solucionaba un partido él solo. Ahora es origen de fricciones en un vestuario donde muchos ya no ven al delantero como la gran estrella. Tras el primer duelo, muchos cuestionaron al capitán, asegurando que ya no era un jugador diferencial. Unas palabras que llegaban de sus propios jugadores. El delantero no hizo caso. No se dejó llevar por lo que dijeran el resto. Él solo tenía una misión sobrevivir en el Mundial y alzarse con la copa. Era su sueño e iba a hacer todo lo que estuviera en su mano por lograrlo.

Tras un debut cuestionable, Cristiano se obligó a mostrar su mejor versión ante Uzbekistán. Firmó dos de los cinco goles que registró Portugal para sumar los tres puntos a la tablas. Ya en dieciseisavos ante Croacia volvió a ver portería. Estaba lejos de los grandes goleadores del Mundial, pero no importaba, su fin era mucho más grandes que conseguir el premio a máximo goleador de la cita. Sabía que tenía que dejar a un lado el individualista. Solo importaba el equipo.

Hizo todo lo posible por sumar al equipo, por dar lo mejor de sí. El duelo ante España se presentaba como un gran reto. Una final anticipada como una prueba de fuego, para examinar el nivel de dos selecciones que se miran en un mismo espejo. Con el mismo estilo y la misma estrategia Luis de la Fuente y Roberto Martínez encararon el partido. Cristiano de nuevo de titular para buscar la victoria liderando al equipo desde la capitanía y la delantera del plantel. 


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