La cuenta regresiva hacia el Mundial 2026 entra en su tramo más caliente con el inicio de los repechajes, una instancia decisiva que pondrá en juego los últimos seis lugares para completar el cuadro del torneo más importante del fútbol. Desde este jueves, distintas selecciones de Europa y del resto del mundo comenzarán a disputar partidos clave que definirán quiénes logran subirse al sueño mundialista.
El sistema de clasificación contempla dos caminos: por un lado, el repechaje europeo, donde 16 equipos competirán por cuatro plazas; y por otro, un torneo intercontinental que se jugará en México y que otorgará los dos cupos restantes. En total, seis selecciones lograrán meterse en el Mundial a través de esta fase.
En el caso de Europa, la competencia reúne a selecciones de peso y otras que buscan dar el golpe. Entre ellas se destaca Italia, tetracampeona del mundo, que vuelve a quedar obligada a atravesar una instancia de máxima presión para no quedarse afuera de la Copa del Mundo. Junto al conjunto italiano, otros equipos como Gales, Bosnia, Turquía o Suecia también intentarán quedarse con uno de los boletos disponibles.
Los repechajes europeos no solo definen clasificados, sino que además terminan de completar varios grupos del Mundial que todavía tienen lugares vacantes. Por ejemplo, el Grupo A ya tiene confirmados a México, Sudáfrica y Corea del Sur, pero espera por el ganador de una llave integrada por Dinamarca, Macedonia del Norte, República Checa y República de Irlanda.
Una situación similar se da en el Grupo B, donde Canadá, Qatar y Suiza aguardan por el equipo que surja de otro de los cruces europeos. En ese caso, los candidatos son Italia, Irlanda del Norte, Gales y Bosnia, en una llave que promete ser una de las más competitivas de toda la instancia.
Por su parte, el Grupo D también se mantiene incompleto. Allí ya están Estados Unidos —uno de los países anfitriones—, Paraguay y Australia. El cuarto integrante saldrá de otro bloque europeo conformado por Turquía, Rumania, Eslovaquia y Kosovo, selecciones que llegan con realidades distintas pero con el mismo objetivo.
El Grupo F es otro de los que espera definiciones. Países Bajos ya figura como cabeza de serie, acompañado por Japón y Túnez, pero aún resta conocer al último clasificado, que saldrá del cruce entre Ucrania, Suecia, Polonia y Albania.
Mientras tanto, fuera de Europa, el repechaje intercontinental también tendrá su cuota de emoción y sorpresas. Este mini torneo se disputará en México y reunirá a selecciones de distintas regiones que buscarán los dos cupos finales.
Allí aparece Bolivia como uno de los equipos sudamericanos con chances de hacer historia. El seleccionado altiplánico intentará clasificarse a su cuarto Mundial y romper una larga ausencia en la máxima cita del fútbol. Para lograrlo, deberá superar primero a Surinam en una semifinal y, en caso de avanzar, enfrentar a Irak en la instancia decisiva.
Si Bolivia consigue ganar ambos partidos, logrará meterse en el Grupo I del Mundial, donde ya esperan potencias como Francia, Senegal y Noruega. Sería un desafío de enorme exigencia, pero también una oportunidad histórica para el fútbol boliviano.
La última plaza en juego se definirá en otra llave internacional que terminará de completar el Grupo K, integrado por Portugal, Uzbekistán y Colombia. En ese camino, Nueva Caledonia y Jamaica se enfrentarán entre sí, y el ganador deberá medirse luego con República del Congo por el boleto al Mundial.
Con este panorama, los repechajes prometen partidos intensos, con selecciones que llegan con la presión al límite y la necesidad de no fallar. En este tipo de instancias, cualquier error puede dejar a un equipo fuera del torneo más importante del planeta.
Para los hinchas argentinos y salteños, la atención también estará puesta en posibles rivales y en cómo se terminan de armar los grupos. Si bien la Selección Argentina ya tiene su lugar asegurado, el cierre de la clasificación global permite proyectar escenarios y analizar futuros cruces.
Además, la presencia de selecciones sudamericanas como Bolivia genera un interés especial en la región, donde cada clasificación se vive como un logro colectivo. En el norte argentino, por cercanía cultural y geográfica, este tipo de partidos suele seguirse con particular entusiasmo.
En cuanto a la televisación, los encuentros serán transmitidos por distintas señales deportivas internacionales, con horarios que variarán según la sede de cada partido. Se espera una amplia cobertura, teniendo en cuenta la relevancia de los cruces y lo que está en juego.
La fase de repechaje es, históricamente, una de las más dramáticas del calendario futbolístico. Equipos que estuvieron a un paso de clasificar de manera directa se ven obligados a jugarse todo en pocos partidos, mientras que otros llegan con la ilusión de dar el batacazo.
Con seis lugares aún disponibles, el Mundial 2026 empieza a tomar forma definitiva. En los próximos días, se conocerán los nombres de las últimas selecciones que completarán el cuadro y que tendrán la oportunidad de competir en el evento deportivo más visto del mundo.
La pelota empieza a rodar y el margen de error se achica. Para muchos, es la última oportunidad. Para otros, el inicio de una historia que puede terminar en gloria.