Franco Colapinto terminó disconforme con su desempeño en la clasificación del Gran Premio de Singapur de Fórmula 1. Tras quedar eliminado en la Q2 y abandonar previamente en la carrera sprint, el piloto argentino reconoció que tuvo dificultades con el balance de su Alpine.
“Fue un desastre”, resumió Colapinto al analizar una jornada en la que no consiguió encontrar las sensaciones necesarias para pelear por un mejor resultado.
El argentino explicó que el comportamiento del auto cambió entre las primeras instancias de la clasificación y la Q2, lo que complicó sus posibilidades de avanzar. Según señaló, durante la Q1 había logrado sentirse cómodo y consideraba que todavía tenía margen para mejorar.
Sin embargo, los problemas aparecieron en el momento decisivo. La pérdida de equilibrio del vehículo afectó su rendimiento y le impidió completar una vuelta competitiva para meterse entre los diez mejores.
Colapinto calificó el comportamiento del Alpine como uno de los peores que experimentó en mucho tiempo. La falta de respuestas del auto lo dejó sin alternativas para revertir una clasificación que había comenzado con expectativas más favorables.
El circuito callejero de Marina Bay representa un desafío particular para los pilotos por sus curvas cerradas, las escasas oportunidades de sobrepaso y las exigencias físicas que impone durante toda la competencia. En ese contexto, encontrar una puesta a punto adecuada resulta fundamental para mantener un ritmo constante.
Para Colapinto, la dificultad estuvo en no poder sostener las buenas sensaciones que había tenido al comienzo de la sesión. El argentino admitió que todavía no comprende por completo qué provocó el cambio en el comportamiento del vehículo.
La clasificación se sumó a una jornada complicada, marcada también por su abandono en la carrera sprint. El resultado dejó al piloto de Alpine ante la necesidad de trabajar junto al equipo para corregir los inconvenientes y llegar en mejores condiciones a la competencia principal.
De cara a la carrera del domingo, el objetivo será recuperar competitividad y aprovechar cualquier oportunidad que aparezca durante la prueba. No obstante, el trazado de Singapur presenta dificultades para adelantar, por lo que una buena largada y una estrategia acertada pueden resultar determinantes.
“Intentaremos mejorar mañana, es difícil pasar acá, pero intentaremos”, expresó Colapinto, con la mirada puesta en la posibilidad de revertir el resultado.
El argentino buscará dejar atrás una clasificación adversa y completar una carrera que le permita mostrar un mejor rendimiento. Para conseguirlo, será clave que Alpine encuentre soluciones a los problemas de balance que condicionaron su actuación y que el auto responda de manera más consistente durante la competencia.