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FEDERAL A

Crisis en Juventud: Asfixia financiera, sueldos atrasados y una revalida cuesta arriba

a dirigencia pide el compromiso de socios e hinchas para sostener el plantel.

Crisis en Juventud: Asfixia financiera, sueldos atrasados y una revalida cuesta arriba

El panorama en Juventud Antoniana ya no se limita a lo que ocurre dentro de la cancha.

El club salteño atraviesa una crisis económica profunda que complica cada decisión de la dirigencia y genera incertidumbre sobre el futuro inmediato de la institución. Mientras el plantel se concentra en los play-off de la Reválida del Federal A, en las oficinas del Fray Honorato Pistoia los números no cierran y la preocupación crece semana a semana.

Mantener la estructura actual exige alrededor de 120 millones de pesos por mes. Ese monto incluye sueldos del plantel, gastos de traslado, logística y todos los costos asociados a la competencia. A esta altura del año, los jugadores todavía esperan el cobro correspondiente a agosto, una demora que refleja la magnitud del problema y obliga a la comisión directiva a hacer malabares constantes para no detener la actividad.

Durante la gestión del presidente Juan Carlos Segura se logró saldar varias deudas y equilibrar algunos gastos, pero los números actuales son contundentes. El propio dirigente reconoció que la situación de los clubes es desesperante. A pesar de que los miembros de la comisión directiva aportan sumas importantes de su bolsillo para mantener al club en movimiento, resulta cada vez más difícil seguir adelante sin un respaldo mayor.

La asistencia del Gobierno provincial y de la AFA representa un alivio parcial, aunque lejos está de alcanzar para cubrir todas las obligaciones. Segura insistió en que se están realizando gestiones, pero subrayó la necesidad de que los socios que no están al día se pongan al corriente y de que los hinchas acompañen con su presencia en cada partido. Sin ese aporte genuino, la estructura se vuelve cada vez más difícil de sostener.

Uno de los datos que mejor ilustra la dimensión del problema es el costo de jugar como local. El estadio Fray Honorato Pistoia tiene una capacidad aproximada de 5.000 espectadores, pero cada encuentro exige un operativo de seguridad de 120 efectivos policiales. Ese despliegue representa un gasto cercano a los 6 millones de pesos que el club debe afrontar de manera directa, una cifra que pesa fuerte en el presupuesto mensual.

La problemática no es exclusiva de Juventud Antoniana. Central Norte y Gimnasia y Tiro, los otros dos representantes salteños que milita en la Primera Nacional, enfrentan dificultades parecidas. El creciente costo de las competencias y la escasa generación de recursos propios explican una crisis que afecta a buena parte del fútbol del interior y pone en evidencia la fragilidad económica de muchas instituciones.

Ahora el Santo tiene un doble desafío por delante. El domingo 11 recibirá a Huracán Las Heras por el partido de ida de los play-off de la Reválida del Federal A. El objetivo deportivo es claro: avanzar en la serie. Pero detrás de ese encuentro se esconde otra batalla igual de importante: recaudar lo necesario para que el club pueda seguir funcionando y no quede al borde del colapso.

 


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