La Justicia detuvo a Ariel Vallejo, titular de Sur Finanzas y cercano al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, en una investigación por presunto lavado de dinero y asociación ilícita. El empresario se presentó en el juzgado luego de que se ordenara su captura.
La causa está a cargo del juez federal de Lomas de Zamora, Tomás Rodríguez Ponte, y busca determinar si una estructura de empresas y contratos deportivos fue utilizada para encubrir movimientos de dinero de origen ilícito.
La investigación abarca el período comprendido entre septiembre de 2020 y diciembre de 2025. Según la hipótesis fiscal, los acuerdos de sponsoreo entre la financiera y distintas instituciones deportivas podrían haber servido para dar apariencia legal a operaciones sin una contraprestación real.
En el expediente aparecen 17 clubes, entre ellos Independiente, Racing, San Lorenzo, Barracas Central, Banfield y Platense. También están bajo análisis Acassuso, Almirante Brown, Defensores de Belgrano, Deportivo Armenio, Dock Sud, Excursionistas, Los Andes, Morón, Estrella del Sur de San Vicente, Temperley y Victoriano Arenas.
Los investigadores buscan establecer si las firmas vinculadas a Vallejo fueron utilizadas para lavar activos y obtener beneficios económicos mediante presuntas maniobras de administración fraudulenta.
El empresario ya había declarado en mayo, cuando rechazó las acusaciones y presentó un escrito en el que negó formar parte de una asociación ilícita. En esa oportunidad, aseguró que estaba a disposición de la Justicia desde diciembre de 2025 y sostuvo que su patrimonio declarado ascendía a $1.800 millones.
También explicó que sus recursos provenían de su actividad laboral y empresarial, y negó responsabilidades sobre cuestiones administrativas, contables y tributarias que, según afirmó, estaban a cargo de asesores.
En relación con Banfield, Vallejo señaló que su vínculo con el club se limitaba a tareas de patrocinio y a un préstamo que todavía no habría recuperado, incluidos los intereses. Además, sostuvo que desconocía el funcionamiento administrativo interno de la institución.
Otro punto de la causa es el secuestro de una Ferrari California negra, valuada en unos US$320.000, que el empresario utilizaba. El vehículo fue encontrado el 6 de agosto en un garaje de Puerto Madero, cubierto y sin patentes.
El auto había estado registrado a nombre de una sociedad relacionada con el grupo. Tras los allanamientos realizados en diciembre de 2025, una jubilada de 73 años figuró como nueva propietaria. La Fiscalía cuestionó las circunstancias de esa transferencia y el origen de los fondos utilizados para la compra.
La pesquisa también comprende movimientos financieros por aproximadamente $818.000 millones. Los investigadores analizan operaciones realizadas por personas y empresas cuya capacidad económica, en principio, no justificaría los montos involucrados.
A esto se suma una denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) contra Sur Finanzas PSP S.A. por una presunta evasión impositiva superior a los $3.327 millones.
La Justicia ordenó avanzar en la determinación de posibles deudas tributarias de la financiera, otras sociedades vinculadas y personas relacionadas con la estructura investigada. Mientras tanto, la causa busca establecer el alcance de las presuntas maniobras y las responsabilidades de los involucrados.