Este sábado a la noche en el Meta Apex de Las Vegas, Francisco Prado se subió al octágono del UFC Fight Night con la espalda contra la pared. Después de cuatro caídas al hilo y con el contrato en juego, el pibe de San Lorenzo, Santa Fe, necesitaba una victoria sí o sí. Frente a él estaba el brasileño Ismael Bonfim, que además había fallado la pesa por casi cuatro kilos. Prado no perdonó.
Desde el primer segundo salió a presionar. No esperó, no se guardó. Empujó a Bonfim hacia la malla, le conectó combinaciones limpias de pie y lo obligó a retroceder. Cuando encontró el momento, cambió de nivel y lo mandó al suelo con la primera caída. Bonfim se recuperó un rato, pero Prado volvió a la carga y clavó la segunda takedown. Ahí se terminó la pelea.
Desde la posición dominante, el argentino descargó una lluvia de golpes. Empezó con puños pesados a la cara y al cuerpo, y cuando el brasileño se metió en tortuga para protegerse, sumó codazos secos y precisos. La secuencia de ground and pound fue brutal: izquierda tras izquierda, codazos que entraban limpios, sin que Bonfim pudiera responder. El árbitro Jason Herzog no tuvo otra que parar el combate a los 4:23 del primer round. TKO por golpes y codazos.
Fue la segunda victoria de Prado dentro de la UFC y la primera desde julio de 2023. El santafesino, que había bajado de vuelta al peso ligero después de pelear en wélter, se mostró soltado, confiado y con hambre. “Quiero pelear en diciembre con mi gemelo, Drew Dober”, dijo apenas le pasaron el micrófono. El sueño está puesto en grande y no quiere esperar.
FROM THE START Francisco Prado left no doubt with a first-round knockout! [ #UFCVegas122 | LIVE NOW on @ParamountPlus ] https://t.co/qcEaA1caBC
— UFC (@ufc) October 10, 2026
Lo de Argentina en el UFC es histórico
Hoy el país tiene seis peleadores con contrato en la compañía más importante del mundo y tres de ellos figuran entre los primeros 15 de sus categorías. Es un momento histórico que se construyó con laburo, constancia y resultados. Prado acaba de sumar su nombre a esa lista de buenos momentos y le dio otra alegría a los hinchas que siguen cada pelea desde acá.
La actuación del santafesino no solo le asegura seguir en la organización, sino que lo pone otra vez en el mapa. A los 24 años todavía tiene margen para crecer y el estilo que mostró el sábado —presión constante, derribos y castigo en el suelo— es justo el que funciona en esta división. Ahora el próximo paso depende de la UFC, pero él ya dejó en claro a quién quiere.
Si se concreta el duelo con Dober antes de fin de año, va a ser otra noche grande para el MMA argentino. Mientras tanto, Francisco Prado puede disfrutar esta victoria que sabía a respiro y a renacer. El octágono volvió a verlo con el brazo en alto y el país, una vez más, celebró.