El canciller Pablo Quirno inició gestiones para que la Fórmula 1 vuelva a disputarse en la Argentina, durante su visita a Singapur por el Gran Premio de ese país. Allí se reunió con Stefano Domenicali, presidente y director ejecutivo de la categoría, para transmitirle el interés del Gobierno en recuperar una competencia internacional.
La última carrera de Fórmula 1 en el país se disputó el 12 de abril de 1998, en el Autódromo de Buenos Aires. En aquella oportunidad, el alemán Michael Schumacher se quedó con la victoria al volante de una Ferrari.
El posible regreso de la máxima categoría combina las gestiones diplomáticas con un proyecto de modernización del circuito porteño, que deberá adecuarse a las exigencias técnicas y de seguridad de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
El objetivo apunta a 2028, ya que el calendario de 2027 fue aprobado. Una incorporación para ese año dependería de una eventual modificación por la baja de alguna de las sedes previstas.
Mientras tanto, las obras en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez serán determinantes para avanzar con la candidatura. La FIA deberá evaluar las instalaciones y aprobar el trazado antes de que pueda incorporarse oficialmente al calendario.
La iniciativa busca recuperar una plaza histórica del automovilismo mundial y aprovechar el interés que genera la categoría entre los fanáticos argentinos. Sin embargo, el regreso todavía depende de las mejoras necesarias en el circuito y de las negociaciones con las autoridades de la Fórmula 1.