España le ganó 1 a 0 a Uruguay en un partido por momentos muy parejo, pero que dejó a la Celeste sin Mundial, con un vestuario explotado y con el Loco yéndose por la puerta de atrás.
Guadalajara no vio a la Celeste ni a la Furia. Camisetas alternativas y planteos que están lejos de quizá el ADN que durante años marcó tanto a ambas selecciones. España sacó su libreto actual apostando a la tenencia, a la conducción de Pedri y Rodri y a ese combo explosivo que tienen por derecha: Yamal y las proyecciones de Llorente. El aluvión duró diez minutos y ahí salió recién a la cancha Uruguay.
Bentancur y Valverde, con el aporte de Ugarte y Canobbio (no paró de correr) consiguieron lo que había anticipado Bielsa: “España es peor cuando pierde la pelota”. Y la presión uruguaya provocó ese error buscado. A Cucurella se le movían los rulos de un lado a otro sin rumbo y por su sector, Uruguay vio luz.
Simón dejaba expuestos sus problemas en el juego aéreo y las pifias no forzados le daban aire a un Uruguay que emparejó la historia. Un buen robo y proyección de Bentancur que Darwin no llegó a taquear, otra por ese sector con el delantero desbordando pero quedándose sin ángulo de tiro.
Ni España era el cuco que se venía a devorar a todos en la Copa del Mundo ni Uruguay el de la pálida imagen en los dos primeros partidos. Un derechazo frontal de Bentancur motivaba a unos y preocupaba a otros. Pero en este fútbol de elite todos saben, incluso lo repiten, que muchas veces se gana en los detalles y ese detalle se llamó Fernando Muslera.
En la misma jugada, el mundo uruguayo se vino a pedazos. Porque a Ugarte le quedó clavado el pie y se lesionó. La jugada siguió, el centro de Llorente llegó a los pies de Baena que controló y sacó un derechazo que no debió traerle problemas a Muslera ni a ningún arquero. ¡Cómo habrá sido el blooper -ya venía de regalar otros- que Bielsa lo sacó en el entretiempo!
Y cuando se podría pensar que entonces la historia se volcaría a full para los campeones de Europa, no se dio. Porque Bentancur sostenía lo que antes hacía con Ugarte, porque De la Cruz se aprovecha del mal pase de Rodri y sacaba un centro para gol que Araujo no podía controlar. El partido volvía a sus comienzos pero con la desesperación uruguaya al límite. Con cambios como el de sacar al capitán Valverde -que estaba jugando bien- que exponen que hay algo que no cierra en ese vestuario. La identificación del equipo con la idea de Bielsa en el principio de su era vaticinaba un buen horizonte, pero algo fuerte se rompió y ya ni jugó bien, ni siguió ganando.
España dio señales de que no está como lo soñó. Al menos por ahora, la tenencia fue inofensiva y dio chances atrás. Uruguay, el mítico Uruguay, se va de la Copa del Mundo por quedar debajo de Cabo Verde y Arabia Saudita…
Baena controló y sacó un derechazo que no debió traerle problemas a Muslera ni a ningún arquero. (AP)