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NUEVO AUMENTO

Aumentan los combustibles en surtidores y se aguarda la decisión de YPF

Shell, Axion y Puma aplicaron incrementos de entre el 2% y el 5% por la presión del petróleo internacional. YPF amortigua el impacto por ahora.

Aumentan los combustibles en surtidores y se aguarda la decisión de YPF

La volatilidad del mercado energético internacional volvió a golpear de lleno a los surtidores locales. Las petroleras privadas Shell, Axion y Puma hicieron punta este jueves y aplicaron incrementos de entre el 2% y el 5% en sus combustibles. La medida responde a la fuerte escalada del barril de petróleo Brent, que opera en torno a los USD 105, una cifra que superó holgadamente el valor de referencia que maneja la refinería interna, ubicado entre los USD 80 y USD 85.

A pesar del movimiento de sus competidoras, YPF —compañía que domina el 55% del mercado minorista nacional— optó por congelar sus importes al público en las primeras horas. Sin embargo, su titular, Horacio Marín, advirtió que la brecha económica resulta insostenible en el mediano plazo. Si el barril internacional mantiene este piso por tiempo prolongado, la estatal deberá corregir sus pizarras para no distorsionar el esquema de abastecimiento ni operar a pérdida.

El encarecimiento aplicado por las estaciones de servicio privadas no responde a un patrón uniforme; varió según la marca, la zona geográfica y el tipo de combustible, ya sea súper, premium o gasoil. Desde el sector empresarial explicaron que el retoque intenta amortiguar el desfasaje sin trasladar en un solo golpe la inestabilidad externa al bolsillo de los automovilistas. Esta estrategia de amortiguación o buffer consiste en absorber los picos de volatilidad para evitar constantes subas y bajas drásticas en las mangueras.

La encrucijada para la petrolera estatal pasa por el comportamiento de la demanda. Cuando los competidores suben y la petrolera de bandera sostiene sus importes, los conductores migran masivamente hacia sus estaciones. Si bien esto incrementa la cuota de mercado, implica comercializar un volumen récord a un valor desfasado de los costos reales, erosionando la rentabilidad de las estaciones locales y del sistema de distribución.

La presión sobre el sector refinador no es nueva. Durante los últimos meses, los márgenes de ganancia venían achicándose a raíz del conflicto geopolítico en Medio Oriente y la reducción de reservas globales. Aunque la desregulación fijó las pautas de un libre mercado, la brecha acumulada entre la cotización del crudo y los precios al público presiona sobre la economía diaria, donde la suba de la nafta suele impactar de inmediato en el costo del transporte de cargas y los insumos básicos.

 


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