El Gobierno consiguió US$266 millones mediante la colocación de un bono en dólares y avanzó con su estrategia para afrontar un vencimiento externo de US$4.300 millones previsto para julio. En paralelo, decidió no renovar la totalidad de los compromisos en pesos, una medida que dejó mayor liquidez disponible en el mercado.
La operación fue realizada a través del bono AO28, que tuvo una tasa interna de retorno efectiva anual de 7,83% y una tasa nominal anual de 7,56%. El rendimiento quedó por debajo del 8% registrado en licitaciones anteriores, según los datos difundidos por el área económica.
La colocación forma parte del esquema financiero del Gobierno nacional para reunir los recursos necesarios frente a los próximos pagos de deuda. Además, se habilitó un segundo tramo del mismo instrumento por hasta US$100 millones, que será ofrecido en una nueva instancia de licitación.
Con esa ampliación, el Ejecutivo busca completar el cupo previsto del bono y fortalecer la disponibilidad de divisas de cara al inicio del segundo semestre.
En el mercado local, la estrategia tuvo otro movimiento relevante: el Tesoro renovó solo una parte de los vencimientos en moneda nacional. En la última licitación adjudicó $13,22 billones, frente a ofertas recibidas por $14,93 billones, aunque el monto quedó por debajo de los compromisos que superaban los $16 billones.
El nivel de refinanciamiento alcanzó el 81,26%, por lo que una porción de los pesos que vencían no fue absorbida nuevamente por el Estado. Esto generó una mayor circulación de dinero en el sistema financiero.
La decisión marcó una diferencia respecto de las licitaciones anteriores, en las que el Gobierno había logrado renovar la totalidad de los vencimientos. En esta oportunidad, la menor cobertura de los compromisos permitió inyectar liquidez al mercado.
Entre los instrumentos en pesos, las Letras de Capitalización (LECAP) concentraron la mayor demanda de los inversores. El título con vencimiento en noviembre de 2026 recibió adjudicaciones por $4,18 billones y cerró con una tasa efectiva mensual de 2,10% y un rendimiento anual equivalente del 28,32%.
La preferencia por estos instrumentos refleja el interés del mercado por activos de renta fija en pesos, especialmente aquellos con plazos más cortos y tasas atractivas en un escenario de cambios en la política financiera.
Los bonos duales también tuvieron participación dentro de la licitación, aunque las LECAP fueron las principales protagonistas de la jornada.
La próxima colocación del AO28 será clave para definir el margen financiero del Gobierno durante las próximas semanas y avanzar en el objetivo de reunir los dólares necesarios para cumplir con los compromisos externos.
La operación se da en un contexto en el que el equipo económico busca administrar los vencimientos de deuda, sostener el acceso al financiamiento y equilibrar la disponibilidad de pesos dentro del mercado argentino.