Los buñuelos de choclo al horno son una alternativa sencilla para aprovechar el maíz sin recurrir a la fritura. Se preparan con ingredientes habituales de cualquier cocina y pueden servirse como entrada, acompañamiento o parte de una comida junto con una ensalada.
Ingredientes para preparar unos 12 buñuelos
2 tazas de granos de choclo cocidos y bien escurridos, frescos o congelados.
2 huevos.
5 cucharadas de harina común; se puede reemplazar una parte por harina integral.
2 cucharadas de leche o agua, solo si la mezcla lo necesita.
1 cebolla de verdeo picada finita, opcional.
2 cucharadas de queso rallado, opcional.
1 cucharadita de polvo de hornear.
Pimienta, pimentón y una pizca de sal, a gusto.
1 cucharadita de aceite para pincelar la placa o los buñuelos.
Paso a paso para que queden dorados y no se desarmen
Precalentá el horno a 200 °C y prepará una placa con papel apto para horno o una superficie apenas aceitada.
Escurrí muy bien el choclo. Si es congelado, descongelalo y eliminá el exceso de agua antes de mezclar.
Batí los huevos en un recipiente y agregá los granos, la cebolla de verdeo, el queso y los condimentos.
Sumá harina y polvo de hornear de a poco. La preparación debe quedar espesa y poder sostenerse sobre una cuchara. Agregá líquido únicamente si está demasiado seca.
Formá montoncitos separados con una cuchara y achatálos levemente, para favorecer una cocción pareja.
Horneá entre 15 y 22 minutos, según el tamaño. Dalos vuelta con cuidado cuando estén firmes y retiralos al alcanzar un dorado uniforme.