Preparar manteca casera es mucho más sencillo de lo que parece. Aunque es uno de los ingredientes que nunca faltan en la cocina, pocos saben que se puede elaborar en casa utilizando apenas dos ingredientes y una batidora. El resultado es una manteca fresca, ideal para acompañar tostadas, preparar tortas, cocinar o darle un toque especial a cualquier comida.
Cómo hacer manteca casera: los dos ingredientes que necesitás
Para preparar una porción de manteca casera, necesitás:
350 gramos de crema de leche, preferentemente con un alto contenido de materia grasa.
Media cucharadita de sal, o la cantidad que prefieras según tu gusto.
Además, vas a necesitar una batidora eléctrica, un recipiente amplio, un colador fino, agua bien fría y papel manteca para envolver la preparación.
Manteca casera paso a paso: cómo conseguir una textura perfecta
1. Batir la crema de leche
Colocá la crema de leche fría en un recipiente amplio y agregá la sal. Comenzá a batir a velocidad media o alta.
Al principio, la preparación tomará consistencia y se convertirá en una crema chantilly. Sin embargo, el secreto está en continuar batiendo después de ese punto.
2. Esperar a que la crema se corte
Después de varios minutos, vas a notar que la crema comienza a cambiar de aspecto. Aparecerán pequeños grumos amarillentos y un líquido blanquecino.
Aunque parezca que la preparación salió mal, ocurre exactamente lo contrario: la grasa se está separando del suero y empieza a formarse la manteca.
3. Separar el líquido
Cuando la separación sea completa, colocá la preparación en un colador fino para retirar el líquido.
La parte sólida que queda es la manteca casera.
4. Lavar la manteca con agua fría
Pasá la manteca a un recipiente con agua bien fría, preferentemente con hielo, y trabajala suavemente con una espátula.
Este procedimiento ayuda a eliminar los restos de suero. Repetí el lavado hasta que el agua salga prácticamente transparente, ya que retirar el líquido sobrante favorece su conservación.
5. Darle forma y llevar a la heladera
Escurrí bien la manteca, presionándola con un paño limpio o una espátula para quitar la humedad.
Después, dale la forma que prefieras, envolvela en papel manteca o guardala en un recipiente hermético y llevala a la heladera hasta que esté firme.