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UN MANJAR

Con 2 huevos, 200 ml de café y 50 g de azúcar: cómo hacer un flan cremoso en 35 minutos

Esta versión combina la suavidad del clásico postre con el sabor intenso del café.

Con 2 huevos, 200 ml de café y 50 g de azúcar: cómo hacer un flan cremoso en 35 minutos

El flan es uno de los postres más tradicionales y elegidos por su textura suave, su sabor y la facilidad con la que se puede preparar en casa. Aunque la receta clásica lleva leche, huevos y azúcar, existen distintas variantes que permiten darle un toque diferente sin modificar demasiado su elaboración.

¿Qué necesitás?

2 huevos.

200 ml de café preparado.

50 g de azúcar.

25 ml de leche.

Caramelo líquido, cantidad necesaria para cubrir los moldes.

El café puede prepararse con la intensidad que prefiera cada persona. Para conseguir un resultado más suave, se puede aumentar la proporción de leche y reducir la cantidad de café, mientras que quienes disfrutan de un sabor más intenso pueden utilizar únicamente esta bebida.

El paso a paso

Colocá una cucharadita de caramelo líquido en cada uno de los cuatro moldes individuales y distribuí bien por la base y los laterales.

Prepará 200 ml de café y mezclalo con los 50 g de azúcar, revolviendo hasta que se disuelva por completo.

Incorporá los 25 ml de leche y dejá que la preparación pierda un poco de temperatura para evitar que el calor cocine los huevos antes de tiempo.

En otro recipiente, batí ligeramente los dos huevos hasta integrar las claras y las yemas.

Agregá de a poco la mezcla de café a los huevos batidos, revolviendo suavemente hasta conseguir una preparación uniforme.

Repartí la mezcla entre los cuatro moldes y colocalos dentro de una fuente apta para horno.

Verté agua caliente en la fuente hasta cubrir aproximadamente un tercio de la altura de los moldes y llevá al horno precalentado a 180 °C durante 25 minutos, a baño María.

Retirá los flanes, dejalos enfriar a temperatura ambiente y después guardalos en la heladera. Lo ideal es desmoldarlos al día siguiente, cuando hayan adquirido una consistencia más firme.

Uno de los puntos más importantes de esta receta es evitar que el café esté demasiado caliente cuando se mezcla con los huevos. De lo contrario, podrían formarse pequeños grumos que afectarían la textura final.

Además, la cocción a baño María permite que el calor se distribuya de manera gradual, lo que ayuda a conseguir una consistencia suave y uniforme.

Para servirlo, se puede acompañar con crema o dulce de leche. Sin embargo, el caramelo líquido es suficiente para completar el postre y equilibrar el sabor intenso del café.


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