Hay recetas que nunca pasan de moda y se convierten en una solución práctica para cualquier momento de la semana.
La tarta de jamón y queso es una de ellas: se prepara con ingredientes fáciles de conseguir y permite resolver una comida rica sin complicaciones.
Además de ser una alternativa económica, es muy versátil. Se puede servir caliente, recién salida del horno, o fría, por lo que también funciona para llevar al trabajo, la escuela o la facultad.
Ingredientes:
- 250 gramos de jamón cocido.
- 250 gramos de queso de máquina, que puede reemplazarse por mozzarella.
- 1 masa para tarta.
- 2 huevos cocidos.
- Aceitunas descarozadas, cantidad necesaria (opcional).
- 1 huevo para pintar la masa.
Procedimiento:
1. Antes de comenzar, precalentá el horno a 180 °C. Cortá el jamón cocido y el queso en tiras o cubos pequeños para que se distribuyan de manera uniforme en el relleno.
2. Colocá los dos huevos en una olla con agua y cocinalos durante unos 10 minutos desde que comience a hervir. Después, cortalos en rodajas o trozos pequeños.
3. En un recipiente, mezclá el jamón cocido con el queso y los huevos picados. Si te gustan las aceitunas, agregalas cortadas en rodajas.
4. Extendé la masa para tarta en una tartera previamente aceitada o cubierta con papel para horno. Acomodala en la base y los bordes, procurando que no queden partes demasiado finas que puedan romperse durante la cocción.
5. Distribuí la mezcla sobre la masa y emparejá la superficie con una cuchara. Colocá la segunda tapa por encima y cerrá los bordes presionando con los dedos o con un tenedor. Si preferís una tarta abierta, podés cocinarla sin tapa superior.
6. Batí el huevo para pintar la masa y distribuí una capa fina sobre la superficie. Llevá la tarta al horno durante aproximadamente 25 a 35 minutos, o hasta que la masa esté cocida y dorada.
7. Una vez lista, retirala del horno y esperá unos minutos antes de cortarla. Así, el relleno se asentará y será más fácil obtener porciones parejas sin que se desarmen.
Tips para que la tarta quede más rica
- Aunque es una receta sencilla, algunos detalles pueden marcar la diferencia en el resultado final. Uno de los más importantes es evitar que el relleno tenga demasiada humedad, especialmente si se utiliza mozzarella fresca.
- Por último, esta tarta combina muy bien con una ensalada de tomate y lechuga, verduras al horno o una guarnición de hojas verdes.
- También se puede guardar en la heladera una vez que se haya enfriado y recalentar las porciones antes de servir.