MÁS DE FOOD & DRINK'S



Sabroso y sano

Pollo picantito a la sartén, la receta económica con muslos y sin nada de fritura

Ponele magia al pollo de siempre con especias y una técnica de cocción que lo hace dorado, jugoso y tierno.

Pollo picantito a la sartén, la receta económica con muslos y sin nada de fritura

Los muslos de pollo son una de las presas más jugosas, económicas y ricas para cocinar en casa. Si querés salir de la típica preparación al horno o la plancha, esta propuesta al adobo picante en sartén es ideal: logra una textura dorada e irresistible sin necesidad de usar litros de aceite ni freír.

Con una base de vegetales, condimentos bien marcados y la propia humedad del pollo, se forma una salsita concentrada en el fondo de la sartén que invita a mojar el pan.

Ingredientes ( para 3-4 porciones)

  •     1 kg de muslos de pollo (o pata muslo)
  •     1 cebolla picada fina
  •     1/2 morrón rojo
  •     2 dientes de ajo
  •     1 cda. de pimentón (dulce o ahumado)
  •     1 cdita. de ají molido o triturado
  •     1 hojita de laurel
  •     1 cda. de aceite
  •     Sal y pimienta a gusto

Preparación paso a paso

  1.     Condimentá los muslos de pollo con el pimentón, el ají molido, el ajo picado, sal y pimienta, frotando bien cada pieza para que absorba todo el sabor del adobo. Si hay tiempo, guarda el pollo tapado en la heladera media hora.
  2.     Calentá la sartén a fuego medio-alto con apenas un hilo de aceite, acomodá las presas de pollo y sellalas durante unos minutos de cada lado hasta que logren un dorado bien marcado.
  3.     Sumá la cebolla, el morrón picado y la hoja de laurel entre las piezas de pollo, tapá la sartén y bajá el fuego al mínimo.
  4.     Dejá cocinar a fuego suave por unos 25 a 30 minutos, dando vuelta los muslos a mitad de cocción, para que la carne quede tiernísima por dentro y los vegetales formen esa salsa jugosa y picantita.

El toque justo de picante a tu medida

Para llevar esta receta al siguiente nivel de sabor, podés jugar con distintas opciones de especias según tu tolerancia al picante.

  •     Si buscás un matiz suave y perfumado, el pimentón dulce, el pimentón ahumado (como el de La Vera) o un toque de paprika aportan un color rojizo divino con un picor casi imperceptible. También queda genial el merken, un condimento de origen mapuche que es ahumado y levemente picante. La pimienta negra y el jengibre molido también tienen un picante suave.
  •     Para un picante moderado y bien criollo, el ají molido tradicional o la pimienta de Cayena en pizca justa son la alternativa perfecta para darle ese calorcito reconfortante al pollo sin opacar el sabor de los vegetales.
  •     Y si te animás a algo más audaz, unos copos de chile triturado o un toque de curry picante transformarán el plato en una verdadera explosión de sabor.

¿Te gustó la noticia? Compartíla!