El Partido Liberal (PL), que llevó a Flávio Bolsonaro como candidato presidencial en Brasil, reconoció la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje, aunque cuestionó el gasto social del Gobierno durante la campaña y mantuvo sus críticas al proceso electoral.
El presidente de la fuerza, Valdemar Costa Neto, aceptó la proclamación del Tribunal Superior Electoral (TSE), pero evitó felicitar al mandatario. Además, sostuvo que los cuestionamientos deben discutirse en un marco democrático.
La postura marcó un cambio respecto de las declaraciones de Flávio Bolsonaro, quien el domingo había anunciado que pediría la anulación de los comicios. Al día siguiente, el senador modificó su planteo y anticipó una acción para revocar la fórmula integrada por Lula y Geraldo Alckmin, por presunto abuso de poder político y económico.
Costa Neto también cuestionó el aumento de los beneficios sociales antes de la votación, al considerar que pudo afectar la igualdad entre los candidatos y generar consecuencias económicas. Sin embargo, no presentó cifras ni detalló irregularidades concretas.
La controversia también giró en torno a la decisión de extender el horario de votación hasta las 19 en todo Brasil. La medida fue dispuesta por el ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin, tras un pedido de la campaña oficialista por dificultades en el traslado de votantes.
El equipo de Bolsonaro también había solicitado una ampliación horaria, aunque limitada a 19 ciudades de São Paulo, Paraná y Santa Catarina, afectadas por lluvias, inundaciones y cortes de servicios.
En paralelo, la campaña del senador ya había presentado denuncias ante la Justicia Electoral por presuntas irregularidades vinculadas con beneficios sociales y el uso de estructuras estatales. También avanzó una presentación relacionada con un desfile de Carnaval que tuvo a Lula como protagonista. Hasta el momento, no se habían informado resoluciones definitivas sobre esas causas.
El resultado del balotaje dejó una de las definiciones más ajustadas de la etapa democrática brasileña. Con más del 99% de las urnas escrutadas, Lula obtuvo el 51,7% de los votos frente al 48,2% de Bolsonaro.
Con esta victoria, Lula se encamina a iniciar un nuevo mandato, mientras el oficialismo y la oposición se preparan para una etapa marcada por las disputas políticas y judiciales.