La tormenta Isaías golpeó el sureste de Estados Unidos y dejó al menos cuatro muertos, importantes daños materiales y más de 900 mil usuarios sin electricidad. El fenómeno tocó tierra en Florida con fuerza de huracán categoría 2 y avanzó hacia Alabama, mientras las autoridades mantienen las alertas por lluvias intensas e inundaciones.
Los fuertes vientos derribaron árboles, postes y estructuras, además de provocar daños en viviendas y edificios. En Pensacola, una de las zonas más afectadas, las ráfagas arrancaron el techo de un hotel y dejaron escombros dispersos por las calles.
En Florida, una mujer murió cuando un árbol cayó sobre su vivienda. Otro hombre falleció en su cochera mientras utilizaba un generador eléctrico. En Alabama, las autoridades confirmaron otras dos víctimas fatales.
Las inundaciones también complicaron la circulación en distintas localidades de la costa del golfo de México. En Destin, varias calles quedaron anegadas, mientras que en Pensacola la Policía pidió a los vecinos que evitaran salir debido a la presencia de árboles caídos, restos de estructuras y cables eléctricos.
En Alabama, los daños alcanzaron a sectores de Mobile y del condado de Houston, donde se reportaron rutas bloqueadas y problemas en las redes de distribución de energía.
Durante las primeras horas del sábado, más de 900 mil usuarios de Florida, Alabama y Georgia permanecían sin suministro eléctrico. Los equipos de emergencia trabajaban para evaluar los daños y restablecer los servicios afectados, aunque las condiciones meteorológicas dificultaron algunas tareas.
El peligro continúa pese a la pérdida de intensidad
El sistema perdió fuerza y pasó a ser considerado un ciclón postropical, con vientos máximos sostenidos de unos 55 kilómetros por hora. Sin embargo, el debilitamiento no eliminó los riesgos asociados a las precipitaciones.
Los pronósticos advirtieron sobre acumulaciones de entre 100 y 200 milímetros de lluvia en sectores de Florida, Alabama y Georgia, con posibilidades de inundaciones repentinas. También se mantuvo la vigilancia ante la posible formación de tornados en Alabama, Georgia y las Carolinas.
El temporal afectó además el transporte aéreo, con cancelaciones de vuelos en aeropuertos del noroeste de Florida. Las autoridades continuaban monitoreando el desplazamiento del sistema hacia el interior del país, donde las lluvias podrían prolongarse hasta el lunes.
Mientras avanzan las tareas de recuperación, los organismos de emergencia recomendaron evitar las zonas inundadas, mantenerse alejados de los cables caídos y seguir las indicaciones oficiales ante posibles nuevas alertas.