Donald Trump se dio cinco días para terminar la guerra en Medio Oriente, normalizar el precio del petróleo y declarar una victoria militar que calme las aguas de la interna republicana en un año electoral.
Pese al plazo, el conflicto sigue con nuevos ataques cruzados, en medio de anuncios y desmentidos de ambos bandos que ponen en duda cualquier posibilidad de arreglo.
El anunciado inicio de negociaciones con Irán hecho este lunes por un optimista Trump, después de amenazar con destruir la red eléctrica iraní, pareció más un llamado a la calma a los mercados que a una realidad palpable en el terreno.
Si ese era el objetivo, puede darse por satisfecho, al menos por ahora. El precio del crudo bajaba hoy un 10% y volvía a situarse por debajo de 100 dólares el barril.
“Esta pausa es el prolegómeno de la capitulación total del régimen chiita en una negociación directa y bilateral o la previa de un ataque total”, dijo a TN el analista Erick Fajardo, consultor en comunicación política y asesor del condado de Arlington (Virginia, Estados Unidos).