En las últimas horas salió a la luz una campaña de desinformación impulsada desde Rusia para perjudicar al presidente Javier Milei. Según la investigación, la operatoria incluyó el financiamiento de cientos de artículos publicados en medios digitales argentinos con el fin de afectar la imagen del mandatario. “Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para identificar a todos los actores directos e indirectos que participaron de esta red de espionaje ilegal”, aseguró el jefe de Estado
Los datos surgen de un informe elaborado por un consorcio internacional de periodistas. De acuerdo con los documentos analizados —una filtración de inteligencia rusa de más de mil páginas—, la estructura responsable, conocida como “La Compañía”, habría desembolsado alrededor de US$283.000 para la difusión de más de 250 notas y columnas de opinión en al menos 23 portales del país. El material fue examinado en Argentina por el sitio Filtraleaks, en el marco de un trabajo conjunto con organizaciones periodísticas internacionales.
La maniobra tuvo como punto de partida abril de 2024 y se prolongó por al menos seis meses, en un contexto de alineamiento del Gobierno argentino con Ucrania en el conflicto bélico con Rusia. El objetivo, según el informe, era influir en la opinión pública local mediante la difusión de contenidos falsos o engañosos, en línea con intereses geopolíticos del Kremlin.
La investigación señala que la campaña trascendió el ámbito de los medios de comunicación y alcanzó otras actividades. Una de ellas fue el pago a hinchas de Huracán para exhibir una bandera con consignas contra la guerra durante un partido de Copa Argentina, en la que se tachaba el símbolo ucraniano.
La documentación fue compartida por el medio africano The Continent y trabajada en conjunto por distintas organizaciones, entre ellas openDemocracy, Dossier Center, iStories, All Eyes on Wagner, Forbidden Stories y Filtraleaks. En ese corpus se detalla el alcance de las operaciones de “La Compañía” tanto en América Latina como en África.
La SIDE ya había advertido sobre esta operatoria a fines de 2025. En un comunicado oficial, indicó que el caso fue puesto en conocimiento de la Justicia Federal y del Ministerio Público Fiscal en octubre del año pasado. Según precisaron, se trataba de una estructura con antecedentes en maniobras de injerencia internacional que buscaba consolidar redes de influencia en el país.
Respecto de la publicación de los contenidos, el informe señala que, en muchos casos, los artículos ingresaban a los medios a través de intermediarios como agencias, consultoras o voceros externos. Varios de esos textos carecían de firma o estaban atribuidos a autores inexistentes, algunos de ellos generados mediante herramientas de inteligencia artificial.