La petrolera británica Rockhopper Exploration ratificó que mantiene su objetivo de comenzar a producir petróleo en las Islas Malvinas durante el primer trimestre de 2028, pese a las medidas impulsadas por el Gobierno argentino contra empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en el archipiélago.
La confirmación fue realizada este miércoles 30 de septiembre, al presentar su informe semestral. En el documento, la compañía sostuvo que el proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Norte de las Malvinas, continúa avanzando de acuerdo con el cronograma previsto.
El director ejecutivo de Rockhopper, Sam Moody, afirmó que la empresa cuenta con el “continuo y firme respaldo” del Gobierno del Reino Unido y de las autoridades de las islas. La compañía señaló además que las recientes acciones y declaraciones del Gobierno argentino generaron un período de mayor atención política y mediática, pero no modificaron sus planes para el desarrollo del yacimiento.
Sea Lion se encuentra aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, en aguas del Atlántico Sur. Rockhopper posee el 35% del proyecto, mientras que la participación mayoritaria, del 65%, está en manos de la petrolera israelí Navitas Petroleum, que actúa como operadora.
En su presentación, Moody volvió a señalar que el objetivo de obtener el primer petróleo se mantiene para el primer trimestre de 2028. También destacó la reciente adquisición de un segundo buque de producción, almacenamiento y descarga, conocido como FPSO, que será utilizado para avanzar sobre etapas posteriores del desarrollo.
Un proyecto que avanza por etapas
El desarrollo de Sea Lion fue dividido en distintas fases. La primera etapa del Área de Desarrollo Norte fue aprobada y financiada a fines de 2025 y contempla la perforación de 11 pozos.
Según el último cronograma informado por la compañía, los trabajos de perforación y terminación están previstos para comenzar a principios de 2027, mientras que el objetivo es iniciar la producción durante el primer trimestre de 2028.
Para esta primera fase se utilizará el FPSO Aoka Mizu, una plataforma flotante destinada a recibir, procesar y almacenar el petróleo extraído en alta mar. El sistema tendrá una capacidad de producción de hasta aproximadamente 55.000 barriles de petróleo por día.
La infraestructura ya comenzó a ser preparada para el proyecto. Rockhopper informó que el FPSO se encuentra en el sudeste asiático y que continúan los trabajos vinculados con los elementos de largo plazo necesarios para poner en marcha el desarrollo.
Mientras tanto, Navitas trabaja en una segunda etapa de expansión del área. La empresa adquirió el FPSO OSX-1, operación cuyo costo bruto se ubicó en torno a los USD 125 millones, sin contabilizar los gastos posteriores de actualización de la unidad.
Ese buque será destinado al denominado Área de Desarrollo Central, que contempla 38 pozos distribuidos en dos fases. Navitas prevé avanzar con el plan de desarrollo durante 2027 y apunta a tomar una decisión final de inversión durante el primer semestre de 2028.
La producción de esta zona está proyectada para comenzar hacia fines de 2030.
Rockhopper asegura que tiene financiamiento
Otro de los puntos destacados por la compañía en su informe fue la situación financiera del proyecto.
Rockhopper concretó durante el primer semestre de 2026 una ampliación de capital que le permitió recaudar USD 180 millones mediante una colocación de nuevas acciones ordinarias. Además, obtuvo otros USD 20 millones a través de una oferta abierta cuya demanda alcanzó el 118% de las acciones disponibles.
La petrolera afirmó que esta capitalización le permite contar con financiamiento suficiente para avanzar hasta el comienzo de la producción de Sea Lion, de acuerdo con el cronograma actualmente previsto.
“Primer petróleo” continúa siendo el objetivo para el primer trimestre de 2028, mientras que la compañía considera que la adquisición del segundo FPSO por parte de Navitas incrementó el valor estimado de su participación en el proyecto.
Rockhopper también informó que registró una pérdida antes de impuestos de USD 3 millones durante el primer semestre de 2026, frente a una pérdida de USD 51,4 millones durante el mismo período de 2025.
La mejora en el resultado no estuvo relacionada con ingresos provenientes de la producción petrolera, ya que Sea Lion todavía no se encuentra en etapa productiva. La diferencia se explica principalmente por movimientos contables extraordinarios que habían afectado los resultados del año anterior.
La disputa con Argentina
La ratificación de Rockhopper se produce en medio de una escalada de tensión entre Argentina y el Reino Unido por la explotación de recursos naturales en las aguas próximas a las Islas Malvinas.
El Gobierno argentino cuestiona la exploración y explotación de hidrocarburos en el área y en las últimas semanas anunció nuevas medidas contra empresas y personas vinculadas con esas actividades.
Además, el presidente Javier Milei volvió a colocar el reclamo de soberanía sobre las Malvinas en el centro de su agenda internacional y anunció acciones para intentar frenar el desarrollo de Sea Lion