Khimberly Zavaleta Chuquipa, una nena de 12 años, murió en Los Ángeles, Estados Unidos, tras agonizar 10 días después de recibir un botellazo en la cabeza dentro de una escuela. Este viernes, una menor de edad fue detenida y acusada de homicidio.
El hecho ocurrió el 17 de febrero en una escuela de Reseda, cuando, según la familia, Khimberly intentó proteger a su hermana mayor, Sharon, de una situación de acoso. En ese momento, otro alumno le tiró una botella de metal que la golpeó en la cabeza.
La nena empezó a sufrir fuertes dolores y, aunque sus padres la llevaron al hospital, les dijeron que le dieran paracetamol para el dolor de cabeza y que volviera si los síntomas empeoraban.
Días después, Khimberly sufrió convulsiones y se descompensó por una hemorragia cerebral. Cuando llegó al hospital, estaba en paro cardíaco.
Tras reanimarla y estabilizarla, le realizaron una resonancia magnética y fue trasladada de urgencia al UCLA Children’s Hospital, donde los médicos la sometieron a una cirugía de emergencia. A pesar de los esfuerzos, la nena murió el 25 de febrero a las 3:30 de la madrugada.
La familia de Khimberly presentó una demanda contra el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) en marzo. Denuncian que la escuela no intervino a tiempo, a pesar de que la hermana de la víctima ya había sido víctima de bullying.
“Estaban golpeando a su hermana, mi hija mayor”, dijo la madre de Khimberly, Elma Chuquipa. La nena se interpuso “para que no golpearan a su hermana”.
“En un momento dado, la golpearon con fuerza en la cabeza, lo que la llevó a donde está ahora: a la morgue”, declaró la mujer.
“Ese día, Khimberly intentó proteger a su hermana. Ella intervino cuando la escuela no lo hizo”, remarcó Glassman en una conferencia de prensa. “Esta tragedia muestra las consecuencias devastadoras del bullying sin control”.