El invierno astronómico comenzó oficialmente este domingo en Argentina con la llegada del solsticio de invierno, el fenómeno que marca el inicio de la estación más fría del año en el hemisferio sur. El evento se produjo durante la madrugada y dio paso a una nueva etapa del calendario astronómico que se extenderá hasta fines de septiembre.
El solsticio ocurre cuando el hemisferio sur alcanza su máxima inclinación alejándose del Sol. Como consecuencia, se registra la jornada con menos horas de luz y la noche más larga del año, una característica que distingue el comienzo del invierno en esta parte del planeta.
A partir de este momento, los días comenzarán a ganar algunos minutos de luz de manera progresiva. Sin embargo, eso no significa que el frío quede atrás. Por el contrario, las temperaturas más bajas suelen sentirse durante julio y las primeras semanas de agosto, cuando las masas de aire frío tienen una mayor incidencia sobre gran parte del territorio argentino.
La llegada de la nueva estación coincide con un período en el que las bajas temperaturas pasan a ser protagonistas en distintas regiones del país. En la zona central y sur se espera una mayor presencia de aire frío, mientras que en el norte las condiciones pueden presentarse algo más templadas, aunque con mañanas y noches frescas características de la época.
El invierno es una de las estaciones que más modifica la rutina diaria. Las jornadas más cortas, el descenso térmico y la necesidad de reforzar los cuidados frente a enfermedades respiratorias suelen marcar estos meses, especialmente entre niños, adultos mayores y personas con problemas de salud preexistentes.
Además de su impacto en el clima, el solsticio tiene una importancia astronómica y cultural que se mantiene vigente desde tiempos ancestrales. Diversas comunidades alrededor del mundo lo consideran un momento de renovación y transición, asociado al cambio de ciclo y al regreso paulatino de la luz solar.
Durante las próximas semanas, el comportamiento del tiempo estará condicionado por el avance de sistemas de aire frío alternados con períodos más moderados, una dinámica habitual para esta época del año. Los especialistas señalan que las variaciones térmicas seguirán siendo frecuentes, con jornadas de intenso frío y otras con registros algo más agradables.
El invierno 2026 se prolongará hasta el 22 de septiembre, fecha en la que el equinoccio marcará el comienzo de la primavera en el hemisferio sur. Hasta entonces, el país atravesará la etapa más fría del calendario, con temperaturas que continuarán siendo protagonistas en gran parte del territorio nacional.