La renuncia de Manuel Adorni al directorio de YPF puso fin a una fuerte polémica que se había instalado en los últimos días alrededor de su continuidad en la empresa de mayoría estatal. La decisión llegó en medio de cuestionamientos políticos y mientras avanza una investigación judicial que lo tiene bajo la lupa por presunto enriquecimiento ilícito.
La salida del exfuncionario de la petrolera se formalizará en los próximos días y fue confirmada por el Gobierno. De esta manera, Adorni dejará el cargo que ocupaba desde fines de enero, cuando fue designado como integrante del directorio en representación del Estado nacional.
Dentro de sus funciones se encontraba la custodia de la denominada "acción de oro" de YPF, un mecanismo que le otorga al Estado facultades especiales, entre ellas la posibilidad de vetar determinadas decisiones estratégicas de la compañía.
Uno de los aspectos que más repercusión generó fue el salario estimado que percibe un director de YPF. De acuerdo con las proyecciones conocidas para este tipo de cargos, los honorarios rondan los 95 millones de pesos mensuales, lo que representa ingresos superiores a los 900.000 dólares anuales.
Sin embargo, desde el entorno oficial señalaron que Adorni no habría cobrado esa remuneración debido a la incompatibilidad que existía entre su función en el Poder Ejecutivo y el puesto dentro de la petrolera.
La permanencia del exvocero en el directorio había despertado críticas de distintos sectores políticos, que cuestionaban la posibilidad de que conservara ese lugar luego de abandonar el Gobierno. Los cuestionamientos apuntaban a que el cargo podía interpretarse como un beneficio político en medio de un escenario judicial complejo.
Con el correr de los días, la presión fue en aumento y el Ejecutivo decidió avanzar con su salida para evitar que la controversia continuara escalando. El reemplazo de Adorni en el Gobierno también aceleró la definición sobre su situación dentro de YPF.
La decisión busca cerrar un frente político que había ganado protagonismo durante el fin de semana y que instaló nuevamente el debate sobre las designaciones en empresas estatales, los altos salarios de sus directorios y la permanencia de exfuncionarios en esos espacios tras dejar sus cargos en la administración pública.
Con su renuncia, Adorni deja de integrar la conducción de la principal petrolera del país y se desactiva una discusión que había sumado tensión al escenario político nacional en los últimos días.