El presidente Javier Milei celebró este lunes la decisión de Migraciones que impidió el ingreso al país de Rogério Tomaz Jr., un militante del régimen de Lula da Silva en Brasil que había protagonizado fuertes cruces con el oficialismo argentino y publicado reiterados insultos contra el mandatario, sus seguidores y categorizado a los ciudadanos argentinos como "una mierda".
“Afuera, sorete”, escribió Milei al compartir en sus historias de Instagram una publicación sobre el caso. La reacción presidencial llegó después de que Tomaz aterrizara en Aeroparque y fuera notificado de que su residencia permanente había sido cancelada y que tenía prohibido ingresar a la Argentina durante al menos cinco años.
La Dirección Nacional de Migraciones determinó que el brasileño había permanecido solamente 153 días en el país desde que obtuvo la residencia permanente en enero de 2022, además de no registrar actividad laboral verificable, estudios avanzados ni vínculos familiares que justificaran mantener esa condición. También se constató que no residía en el domicilio declarado.
La resolución fue adoptada gracias a la Ley de Migraciones modificada por el DNU 366/2025 del Gobierno de Milei, que amplió las facultades para cancelar residencias cuando se desnaturalizan las razones por las que fueron concedidas. La disposición estableció además una prohibición de reingreso por cinco años. Texto pegado
José Rogério Rogerio Tomaz Jr.
Tomaz había ganado notoriedad meses atrás por sus ataques contra Milei y por intervenir en la discusión sobre los extranjeros que utilizan el sistema universitario público argentino. En una grabación frente a la Facultad de Medicina de la UBA cuestionó el impulso del cobro de determinados servicios educativos a extranjeros y aseguró que existía una "operación de la derecha" contra los estudiantes brasileños.
El militante lulista también había escrito mensajes contra el Presidente como “psicópata degenerado” y había asegurado que los argentinos eligieron a “un loco” como mandatario. En múltiples intercambios, tras recibir críticas de usuarios libertarios, llegó a responder: “Tu país es una mierda”.
El episodio reaviva además el debate sobre el costo que representa para los contribuyentes argentinos la educación universitaria de extranjeros. Relevamientos recientes ubican en USD 197,9 millones anuales el gasto proporcional asociado a alumnos extranjeros y en USD 98,6 millones el correspondiente únicamente a la UBA.
El Gobierno de Milei ya habilitó a las universidades nacionales a establecer aranceles para estudiantes extranjeros sin residencia permanente, dentro de una reforma que busca modificar el esquema de gratuidad irrestricta para quienes llegan al país exclusivamente a estudiar, pero los rectores argentinos decidieron no ejercer la facultad.