La abogada Agostina Páez, que estaba detenida en Brasil tras ser acusada de realizar gestos racistas, fue autorizada a regresar a la Argentina luego de que la Justicia le concediera un habeas corpus y fijara una fianza cercana a los 97 mil reales, equivalente a poco más de 18 mil dólares.
La decisión judicial implica un cambio clave en su situación procesal. Con esta resolución, se dejarán sin efecto las medidas restrictivas que pesaban sobre ella: le retirarán la tobillera electrónica con la que era monitoreada y le devolverán el pasaporte, lo que le permitirá salir del país vecino una vez cumplidos los requisitos económicos.
El fallo se conoció este lunes, cuando el juez interviniente resolvió hacer lugar al pedido presentado por la defensa. La definición llegó antes de lo previsto, ya que existía la posibilidad de que el magistrado aguardara a los alegatos finales de las partes antes de pronunciarse. Sin embargo, optó por resolver de manera inmediata.
Para concretar su regreso, Páez deberá cumplir con el pago de la caución fijada por la Justicia brasileña. Se trata de una suma importante, calculada en base a salarios mínimos locales, que funciona como garantía mientras el proceso continúa abierto. Una vez acreditado ese monto, comenzarán los trámites administrativos para su salida.
Entre las condiciones que deberá respetar, figura la obligación de mantener contacto permanente con las autoridades judiciales. Esto se debe a que aún no existe una sentencia definitiva en la causa, por lo que seguirá sujeta a eventuales requerimientos mientras avanza el expediente.
En paralelo, también se deberán coordinar cuestiones operativas vinculadas a su regreso, como la confirmación del domicilio en el que residirá en la Argentina y el momento en que se formalizará el retiro del dispositivo electrónico.
Días atrás, la abogada había participado de una audiencia en el Tribunal Penal de Río de Janeiro, donde dio su versión de los hechos. En ese contexto, sostuvo que durante todo el proceso dijo la verdad y expresó arrepentimiento por lo ocurrido. Además, describió la situación que atravesó como la experiencia más difícil de su vida.
En sus declaraciones, dejó en claro que su principal objetivo es volver al país y reencontrarse con su entorno cercano. La expectativa por el regreso creció en las últimas horas, especialmente tras conocerse el fallo que le abre la puerta para salir de Brasil.
El caso generó repercusión tanto en el ámbito judicial como en la opinión pública, en medio de un proceso que todavía no está cerrado y que seguirá su curso pese a la autorización de salida. Mientras tanto, la resolución marca un punto de inflexión para la imputada, que ahora podrá transitar el proceso en libertad, aunque bajo condiciones.