Argentina e Israel profundizaron su cooperación en defensa con la firma de un memorándum de entendimiento que se suma a la reciente incorporación de fusiles de asalto ARAD y abre nuevas posibilidades para modernizar el equipamiento de las Fuerzas Armadas.
El documento fue firmado por el jefe del Estado Mayor General del Ejército, teniente general Carlos Presti, y la embajadora israelí, Ahuva Spieler Reshef, con la participación del agregado de Defensa de ese país, coronel Amit Guy.
El acercamiento incluye áreas como ciberdefensa, drones, comunicaciones satelitales, protección de fronteras y provisión de armamento. Sin embargo, las eventuales compras de nuevos sistemas militares todavía no cuentan con confirmación oficial.
Los fusiles ARAD y el reemplazo del FAL
Uno de los avances concretos fue la llegada de una primera partida de 250 fusiles ARAD, fabricados por la empresa israelí Israel Weapon Industries. El objetivo es avanzar progresivamente en el reemplazo de los FAL, utilizados por el Ejército argentino durante décadas.
La entrega contempla dos variantes: el ARAD 7, de calibre 7,62 milímetros, destinado principalmente al Ejército, y el ARAD 5, de calibre 5,56 milímetros, previsto también para la Armada y la Fuerza Aérea.
El contrato tiene un límite de 12 millones de dólares e incluye accesorios y equipamiento complementario. La partida inicial representa una primera etapa de incorporación, que podría ampliarse con nuevas entregas.
Drones y artillería entre las alternativas
Entre los sistemas que aparecen en las versiones sobre futuras adquisiciones se encuentra el Atmos, una plataforma de artillería autopropulsada sobre ruedas y de 155 milímetros. Su eventual incorporación permitiría mejorar la movilidad y la capacidad de apoyo de fuego del Ejército.
Las estimaciones mencionadas ubican su costo entre los 6 y 7 millones de dólares por unidad, aunque el monto dependería de las características del sistema y de los componentes incluidos.
Otra alternativa son los drones militares de la familia Hermes, utilizados para tareas de vigilancia y reconocimiento. Los modelos 450, 600 y 900 forman parte de las opciones mencionadas, con valores estimados de alrededor de 10 millones de dólares por aeronave.
Una eventual adquisición también requeriría estaciones de control, capacitación, mantenimiento y soporte logístico. Estas plataformas podrían utilizarse para ampliar las tareas de vigilancia marítima, el control de fronteras y el apoyo a operaciones militares.
Por ahora, tanto los sistemas Atmos como los drones Hermes son posibilidades mencionadas, no compras confirmadas. La firma del memorándum establece un marco de cooperación, pero no implica que esos equipos hayan sido seleccionados o contratados.
Avanza una obra naval en Tierra del Fuego
En paralelo, el Gobierno nacional formalizó la licitación para construir el muelle de la Base Naval Integrada de Ushuaia mediante la Resolución 704/2026, publicada en el Boletín Oficial.
La obra cuenta con un presupuesto oficial de $189.321 millones, equivalente a unos 120 millones de dólares según las estimaciones difundidas. El procedimiento se realizará a través de la plataforma Contratar.
El proyecto forma parte de un plan de infraestructura naval de mayor alcance, orientado a fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y la proyección hacia la Antártida. El avance de la licitación y la posterior adjudicación serán claves para determinar los plazos de ejecución de los trabajos.