Cristiano Rattazzi volvió a cargar contra el peso argentino y reclamó avanzar hacia la dolarización. "Es una moneda basura desde hace cien años", afirmó sobre la moneda local, y sostuvo que con ella se "ha estafado" a la población "año tras año, tras década, tras década". Consultado luego sobre si podía definirse al peso como una "moneda falopa", respondió: "Totalmente".
El reclamo por una moneda estable ya formaba parte de su discurso. El empresario había planteado en junio la necesidad de abandonar el peso como referencia central de la economía. Entonces propuso avanzar hacia "una moneda estable, sea el dólar o el euro" y vinculó esa definición con la incertidumbre que, según su visión, reaparece ante cada proceso electoral.
"Una moneda basura desde hace cien años"
En declaraciones a LN+, Rattazzi consideró que la situación económica actual está mejor que en períodos anteriores, aunque lejos de las expectativas que, aseguró, existían al comienzo del proceso. "Está bastante bien en relación a lo que era. Tampoco está tan maravillosa como uno quería pensarlo y quería que fuera", señaló.
Su crítica más fuerte apuntó al régimen monetario. Además de describir al peso como una "moneda basura desde hace cien años", afirmó que con la moneda argentina se "ha estafado" a la población durante décadas y volvió a defender una salida hacia el dólar.
Rattazzi sostuvo que la dolarización permitiría especialmente a los sectores de menores ingresos contar con una referencia de valor más estable. "¿Por qué a la gente pobre que usa la moneda le das pesos? Por lo menos a ellos dales dólares", planteó. Según explicó, quienes tienen menos herramientas financieras quedan más expuestos a la pérdida de poder adquisitivo.
También anticipó que en los próximos años habrá menos monedas relevantes en circulación a escala global y mencionó al dólar, el euro, la moneda china y posibles instrumentos vinculados con las criptomonedas.
Un planteo que ya había hecho en junio
El 2 de junio, durante el 43° Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), Rattazzi había pedido adoptar el dólar o el euro como moneda de curso legal.
"Tenemos que ir a una moneda estable, sea el dólar o el euro", afirmó entonces. Su argumento combinaba estabilidad monetaria con previsibilidad política: sostuvo que una moneda de ese tipo limitaría el impacto de episodios de tensión financiera alrededor de las elecciones.
"Todos hacemos las cuentas en dólares", señaló aquella vez. Y agregó: "El que hace las cuentas en pesos es por un interés particular, como el de bajar salarios".
En aquel encuentro también había advertido que todavía existía "miedo" y que empresarios e inversores se preguntaban qué podía ocurrir frente a los siguientes procesos electorales. "La gente cuando va a votar no te va a destruir una moneda como el dólar", sostuvo.
Rattazzi planteó además que el uso del dólar debería ser completamente libre y recordó la experiencia de la Convertibilidad para defender la conveniencia de una moneda que, en su visión, no pueda quedar sometida a decisiones de política doméstica.
Dólar, precios e importaciones
En la entrevista de este lunes, el empresario también se refirió al nivel de los precios en Argentina. Después de pasar tres meses en Italia, aseguró que le llamó la atención el costo local de distintos productos y consideró que una mayor competencia externa puede ayudar a reducir valores.
En ese marco, mencionó el crecimiento de plataformas y empresas que comercializan productos importados y sostuvo que la apertura puede aumentar la presión competitiva sobre las compañías locales.
Rattazzi apuntó además contra la estructura tributaria. Cuestionó especialmente Ingresos Brutos, al que definió como un impuesto que "mata la producción", y afirmó que la carga impositiva sobre las pymes incluye gravámenes "horribles, distorsivos, absurdos".
La competencia china
Otro de los ejes de la entrevista fue el avance de China sobre la industria mundial. Rattazzi señaló que las cadenas productivas del país asiático alcanzaron niveles de eficiencia que generan preocupación tanto en Europa como en Estados Unidos, con especial impacto sobre la industria automotriz y la fabricación de maquinaria.
Según sostuvo, las empresas privadas deben evaluar asociaciones con compañías chinas cuando esa estrategia permita sostener el negocio. Citó como ejemplo el vínculo entre Stellantis y Leapmotor y advirtió que ignorar el crecimiento de los nuevos competidores puede dejar a las automotrices tradicionales en una posición más débil.
Hacia el final, Rattazzi volvió sobre su argumento monetario y reservó una definición irónica para el peso: dijo que podría quedar en manos de quienes operan en los mercados "para divertirse, hacer carry trade y todo eso", mientras insistió en que los ingresos de la población deberían expresarse en una moneda estable.