La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, festejó su cumpleaños en un quincho perteneciente a Gendarmería Nacional, en un encuentro que reunió a más de un centenar de invitados y tuvo como protagonistas a músicos de la propia fuerza.
Imágenes difundidas por uno de los asistentes muestran a la funcionaria sobre un escenario, entre globos dorados, mientras canta y baila junto a integrantes de la banda de Gendarmería. El festejo se desarrolló dentro de una instalación oficial.
Uno de los momentos registrados fue la interpretación de “Desde el puente carretero”, de Los Carabajal. Monteoliva cantó mientras tres integrantes de la fuerza, vestidos de gala y con instrumentos de cuerda, acompañaban la presentación.
También participó del festejo el director nacional de Gendarmería, Claudio Brilloni, quien compartió distintos momentos de la celebración junto a la ministra.
La realización del cumpleaños en una dependencia oficial y la presencia de personal de Gendarmería generaron cuestionamientos dentro de la institución. El principal interrogante está relacionado con el uso del espacio y la participación de efectivos en una celebración de carácter privado.
A esto se sumaron dudas sobre el catering y los demás gastos vinculados con el evento. Hasta el momento, no trascendieron precisiones sobre quién pagó la comida, los servicios contratados o si hubo algún costo para la funcionaria o para la fuerza.
El episodio tomó relevancia además por el contexto que atraviesan las fuerzas federales, con reclamos vinculados a los salarios y las condiciones laborales de sus integrantes. En ese marco, el uso de recursos institucionales para un festejo particular generó críticas entre miembros de Gendarmería.
La celebración ocurrió pocos días antes de otro episodio que involucró a Monteoliva y Brilloni. La ministra envió cartas documento a tres periodistas luego de que difundieran versiones sobre un supuesto matrimonio entre ambos funcionarios.
Monteoliva rechazó esas versiones mediante las intimaciones legales. El festejo de cumpleaños volvió así a poner el foco sobre la relación entre ambos y, especialmente, sobre la utilización de instalaciones y personal de Gendarmería durante una celebración privada.