El juicio que se le sigue a Cristian "Pity" Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en julio de 2018, sumó testimonios fundamentales aportados por la defensa. En las últimas audiencias, dos amigos cercanos del músico y su madre, Cristina Congiu, detallaron ante el tribunal cómo eran los meses previos al hecho, marcados por el adicciones severas, episodios de paranoia y una presunta relación conflictiva con la víctima en el complejo habitacional donde residía el cantante.
Uno de los primeros en declarar fue Claudio Sosto, exasistente de escenario y allegado al artista. Sosto describió la rutina del intérprete como un entorno atravesado por el consumo ininterrumpido de sustancias y el hostigamiento constante de personas de la zona. Según su relato, varios vecinos se acercaban de forma permanente a pedirle dinero o estupefacientes aprovechando su notoriedad, situación que generaba un clima de alta presión y persecución sobre el imputado.
Durante su exposición, el testigo se refirió a un incidente previo entre Álvarez y Díaz que habría desencadenado la enemistad. Señaló que la víctima había acompañado al músico a adquirir drogas y que, tras una demora de este último, Díaz se retiró del lugar llevándose un bolso con dinero y llaves pertenecientes al artista. Además, si bien indicó no haber visto armado a la víctima, reconoció que el propio músico solía portar un arma en su domicilio.
Por su parte, Lucas Práctico, integrante del equipo de trabajo y amigo del acusado, coincidió en la descripción de la vulnerabilidad del músico frente a las adicciones. Al ser consultado por la fiscalía sobre el estado de salud de su allegado en aquella época, aseguró que no recordaba momentos en los que el cantante estuviera sobrio. Asimismo, remarcó la naturaleza sensible del artista detrás de su figura pública y sostuvo que las dinámicas de la zona favorecían un estado constante de alerta.
Uno de los momentos más relevantes del testimonio de Práctico fue la reconstrucción de una conversación posterior al homicidio. El testigo afirmó que el imputado rompió en llanto al confesarle el hecho y le manifestó haber sentido un temor profundo por su propia vida en el instante del enfrentamiento, justificando su accionar en el miedo que le inspiraba la víctima.
Finalmente, Cristina Congiu, madre del cantante, expuso las dificultades que atravesaba su hijo para salir de su vivienda debido al presunto acoso que sufría. La mujer relató que debía asistirlo regularmente con alimentos y provisiones, y que ella misma llegó a sentirse intimidada por la presencia de Díaz en los espacios comunes del edificio. Congiu afirmó que la situación la llevó a intentar presentar una denuncia ante la comisaría del sector, aunque no prosperó por falta de pruebas formales.
El proceso judicial continuará su desarrollo con la citación de nuevos testigos aportados por las partes. Mientras tanto, el imputado permanece bajo tratamiento de salud en una institución médica, sin asistir de manera presencial a las jornadas del debate oral luego de que el tribunal desestimara los pedidos de suspensión formulados por su equipo legal.