Una tragedia ocurrida en la localidad de Trenque Lauquen puso en evidencia la desgarradora situación que atraviesan los adultos mayores ante la crisis económica, la suba de tarifas y la falta de contención. Una jubilada de 79 años se quitó la vida al prenderse fuego en plena vía pública, luego de haber manifestado en reiteradas ocasiones su angustia por no contar con el dinero suficiente para alimentarse ni para pagar los servicios básicos de su vivienda.
El hecho se produjo minutos después de las 13 horas en la intersección de las calles 25 de Mayo y Urquiza. La mujer se presentó en el lugar, dejó a su mascota al cuidado de unas personas y, instantes después, se roció con un líquido inflamable en la vereda. La escena fue detectada por las cámaras del Centro de Monitoreo Municipal, desde donde se activó la alerta de emergencia. Transeúntes y un grupo de trabajadores de la construcción acudieron rápidamente a asistirla y lograron apagar las llamas. A pesar de ser trasladada de urgencia al hospital local y posteriormente derivada al Instituto del Quemado, falleció a los pocos días a causa de la gravedad de sus heridas.
Mónica Estévez, abogada y allegada a la víctima, relató que la mujer acudía periódicamente a su despacho en busca de ayuda para comprar comida o costear las facturas de gas y electricidad, las cuales le habían sido cortadas recientemente por falta de pago. Según la profesional, la víctima atravesaba un cuadro de extrema vulnerabilidad y desesperanza frente al deterioro de su calidad de vida.
Este caso refleja las duras consecuencias de la pérdida del poder adquisitivo y el incremento de las tarifas en los sectores más postergados, especialmente entre quienes perciben la jubilación mínima. Expertos en la materia señalan que los adultos mayores representan uno de los grupos con mayor tasa de letalidad en sus decisiones trágicas, debido a la concurrencia de factores como la falta de ingresos, el endeudamiento, el aislamiento social y la fragilidad física o emocional.
Frente al incremento de estas problemáticas en contextos de crisis, profesionales de la salud mental enfatizan la importancia de la prevención comunitaria y la detección temprana de señales de alarma. Reducir el aislamiento, fortalecer los vínculos familiares, incentivar la participación en espacios colectivos como clubes o centros culturales y habilitar canales de escucha activa resulta fundamental para evitar que la frustración se transforme en desesperanza.
(Si usted o alguien que conoce atraviesa una crisis emocional o necesita contención, puede comunicarse de forma gratuita y confidencial con el Centro de Asistencia al Suicida al 135 desde CABA y GBA, o al 0800-345-1435 desde cualquier punto del país).