El juicio oral contra Cristian “Pity” Álvarez comenzó este lunes luego de varias postergaciones y suspensiones vinculadas con peritajes médicos y planteos de su defensa. El excantante de Viejas Locas e Intoxicados está acusado por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en julio de 2018 en Villa Lugano, Ciudad de Buenos Aires.
El debate está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro. Los magistrados rechazaron los últimos pedidos para suspender el inicio del proceso y consideraron que el músico se encuentra en condiciones de afrontar las audiencias.
Los informes del Cuerpo Médico Forense determinaron que Álvarez cuenta con las capacidades necesarias para comprender el proceso judicial y participar en él. La causa había tenido interrupciones anteriores debido a evaluaciones relacionadas con su estado de salud.
El expediente sostiene que el hecho ocurrió durante la madrugada del 12 de julio de 2018, en el complejo habitacional Samoré. Según la acusación, Álvarez discutió con Díaz y luego le disparó con un arma calibre 6.35. La víctima recibió varios impactos y murió como consecuencia de la agresión.
Después del ataque, el músico se retiró del lugar junto con su pareja y habría descartado el arma en una alcantarilla. Al día siguiente se presentó voluntariamente ante una comisaría de Villa Lugano y reconoció haber efectuado los disparos. Sin embargo, sostuvo que había actuado en legítima defensa.
Durante el juicio se analizarán las distintas circunstancias del episodio y las pruebas reunidas durante la investigación. También se incorporarán testimonios de vecinos, peritos y efectivos policiales.
El debate tendrá unas once jornadas entre agosto y septiembre y se prevé la declaración de alrededor de 70 testigos. Además del homicidio, el tribunal analizará otros hechos atribuidos al músico y vinculados con presuntas agresiones, amenazas y privación ilegítima de la libertad ocurridas en 2016.
En caso de que los jueces consideren acreditado el delito de homicidio simple, la pena prevista por el Código Penal argentino va de 8 a 25 años de prisión. La sentencia dependerá de las pruebas presentadas durante el juicio y de los argumentos de la fiscalía y la defensa.