Las Cataratas del Iguazú reabrieron sus puertas a los turistas tras una crecida extraordinaria del río que obligó a restringir temporalmente el acceso a los circuitos y las pasarelas. Aunque el descenso del caudal permitió retomar las visitas durante la mañana de este martes, las nuevas subas registradas aguas arriba encendieron las alarmas y no se descarta que el Parque Nacional Iguazú vuelva a cerrar sectores en las próximas horas.
La situación está vinculada con las intensas lluvias que afectan al sur de Brasil, donde distintos puntos de medición registraron incrementos importantes en el volumen de agua que circula por el río Iguazú. El comportamiento del curso de agua es seguido de cerca por las autoridades argentinas, ya que una nueva crecida podría obligar a suspender otra vez el ingreso de visitantes para evitar accidentes.
Durante la madrugada, el caudal descendió hasta los 9.750 metros cúbicos por segundo, lo que permitió habilitar nuevamente el acceso al área turística. Sin embargo, la tendencia cambió pocas horas después: a las 9, el registro ya había trepado hasta los 10.500 metros cúbicos por segundo.
El panorama genera preocupación en Puerto Iguazú, donde las autoridades turísticas mantienen un seguimiento permanente de las condiciones hidrológicas. La zona portuaria de la ciudad ya había quedado cubierta por el agua y los pronósticos de nuevas precipitaciones mantienen abierta la posibilidad de que se repitan las restricciones.
Desde el sector turístico reconocieron que el escenario cambia constantemente y obliga a tomar decisiones con poca anticipación. Pese a ello, destacaron que el destino continúa operativo, aunque con la posibilidad de modificar las condiciones de acceso según la evolución del río.
El caudal del río Iguazú vuelve a crecer en Brasil
Los registros hidrológicos del estado brasileño de Paraná muestran un incremento significativo del caudal en distintos puntos ubicados aguas arriba de las Cataratas.
En Capanema, el volumen del río pasó de 8.120 metros cúbicos por segundo, registrados el lunes a las 20, a 12.900 metros cúbicos por segundo doce horas después. La variación refleja la cantidad de agua que continúa desplazándose por la cuenca como consecuencia de las precipitaciones.
Una tendencia similar se observó en las centrales hidroeléctricas más cercanas al territorio argentino. En Baixo Iguazú, el caudal de descarga aumentó de 8.490 a 13.200 metros cúbicos por segundo durante el período informado.
En Salto Caxías, en tanto, el incremento fue más moderado: pasó de 7.880 a 9.580 metros cúbicos por segundo.
Estos datos son importantes para anticipar cómo puede evolucionar el nivel del río en el área de las Cataratas. El agua que circula por los distintos puntos de la cuenca puede continuar avanzando hacia territorio argentino, por lo que los registros de Brasil sirven como referencia para evaluar posibles nuevas crecidas.
De mantenerse la tendencia ascendente, el caudal podría volver a alcanzar niveles que obliguen a restringir el acceso a las pasarelas y a determinados sectores del parque. Por eso, las autoridades monitorean las mediciones y evalúan las condiciones de seguridad antes de mantener habilitados los recorridos turísticos.
Por qué podrían volver a cerrar los circuitos de las Cataratas
El protocolo de seguridad establece restricciones cuando el caudal del río Iguazú se aproxima a los 12.000 metros cúbicos por segundo. Ante esas condiciones, Parques Nacionales y la empresa concesionaria Iguazú Argentina disponen el cierre preventivo de las pasarelas de los circuitos Superior e Inferior.
La medida busca proteger la integridad física de los visitantes y de los trabajadores que desarrollan sus tareas en el área turística. Las crecidas pueden modificar rápidamente las condiciones del río y comprometer la seguridad de las estructuras y los recorridos cercanos al agua.
El lunes, el incremento del caudal obligó a aplicar estas restricciones. Con el posterior descenso, se habilitó nuevamente el ingreso, aunque la recuperación de la actividad quedó condicionada a la evolución de las lluvias y las mediciones hidrológicas.
El principal desafío es que el río puede presentar variaciones importantes en pocas horas. Por ese motivo, la reapertura no garantiza que todos los circuitos permanezcan habilitados durante toda la jornada o los días siguientes.
La decisión de cerrar o permitir el acceso depende de los niveles registrados y de las evaluaciones que realicen los organismos responsables. En caso de que el caudal vuelva a acercarse al límite establecido, podrían adoptarse nuevas restricciones preventivas.
Del lado brasileño, según la información disponible, no se habían dispuesto restricciones equivalentes en los recorridos turísticos. Sin embargo, las condiciones de acceso pueden variar entre ambos países de acuerdo con los protocolos y las características de cada sector.
El impacto en el turismo de Puerto Iguazú
Las Cataratas del Iguazú son uno de los principales atractivos turísticos de la Argentina y un motor económico para Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones. Los cambios en las condiciones de acceso repercuten en la organización de las excursiones, las visitas programadas y las actividades de quienes llegan desde distintos puntos del país y del exterior.
Desde el Ente Municipal de Turismo de Puerto Iguazú señalaron que el destino continúa operativo, aunque reconocieron que la situación hidrológica obliga a tomar decisiones a corto plazo.
La incertidumbre está relacionada con la posibilidad de que los cierres se repitan de un día para otro, según el comportamiento del río. Para los turistas que ya se encuentran en la zona o que tienen previsto visitar el parque, resulta importante verificar el estado de los circuitos antes de trasladarse hasta el ingreso.
Las restricciones preventivas no necesariamente implican el cierre total de todos los servicios turísticos de Puerto Iguazú. La actividad en la ciudad puede continuar, aunque las visitas al área de las Cataratas dependan de las condiciones de seguridad establecidas por las autoridades.
En este contexto, el seguimiento de los niveles del río se convierte en una herramienta central para organizar las actividades y evitar que los visitantes queden expuestos a situaciones de riesgo.
Las lluvias y el fenómeno de El Niño, bajo seguimiento
El comportamiento del río también vuelve a poner el foco en las condiciones meteorológicas de la región. Las precipitaciones intensas en el sur de Brasil pueden generar crecidas importantes en la cuenca del Iguazú y repercutir sobre el caudal que llega a las Cataratas.
El fenómeno de El Niño se asocia con cambios en los patrones climáticos y puede favorecer períodos de lluvias intensas en algunas regiones de Sudamérica. Sin embargo, no es posible atribuir una crecida puntual exclusivamente a este fenómeno sin un análisis meteorológico e hidrológico específico.
En el escenario actual, la preocupación inmediata está puesta en las precipitaciones acumuladas y en los nuevos incrementos registrados en los puntos de medición brasileños.
Por ahora, la reapertura del Parque Nacional Iguazú permite retomar las visitas, pero la continuidad de los recorridos dependerá de cómo evolucione el río durante las próximas horas. Las autoridades mantienen el monitoreo y no descartan nuevos cierres preventivos si el caudal vuelve a acercarse a los niveles considerados de riesgo.