Siete mujeres denunciaron a un ginecólogo en Resistencia, Chaco, por presuntos abusos sexuales y mala praxis. Los hechos fueron reportados entre el 23 de septiembre y el 2 de octubre, y seis de ellos habrían ocurrido en el consultorio del profesional, mientras que el restante habría sucedido en una vivienda particular.
Karla Herran, quien realizó la primera denuncia contra el médico Gustavo Kumiega, contó que su experiencia motivó a otras mujeres a hacer públicos sus testimonios. Según relató, llegó al consultorio para una consulta médica y terminó atravesando situaciones que consideró inapropiadas.
La mujer explicó que nunca antes había acudido a un ginecólogo y que eligió al profesional luego de consultar referencias en Internet. Sin embargo, aseguró que desde el inicio de la atención hubo comentarios sobre su apariencia física y preguntas íntimas que, según su percepción, no tenían relación con el motivo de la consulta.
Herran también cuestionó la manera en que se desarrollaron los estudios médicos. Sostuvo que el profesional no le explicó previamente algunos procedimientos y que recibió indicaciones que le generaron dudas y preocupación.
Uno de los episodios que recordó ocurrió durante una ecografía. La denunciante afirmó que el médico realizó comentarios vinculados con su vida sexual y le indicó que debía mantener más relaciones para mejorar su condición de salud.
Además, aseguró que recibió un diagnóstico relacionado con la presencia de quistes y que las explicaciones brindadas fueron contradictorias. Según su testimonio, también le recetaron medicamentos sin ofrecerle información suficiente sobre los motivos de su indicación.
La mujer señaló que, al consultar por una medicación, preguntó por qué debía tomarla si no tenía diabetes. De acuerdo con su relato, la respuesta del profesional estuvo vinculada con el control del peso. También manifestó que no comprendió adecuadamente las indicaciones sobre anticonceptivos.
Dos semanas después, Herran regresó al consultorio por un sangrado leve. Según contó, el médico lo consideró normal y le indicó realizarse otra ecografía. La denunciante sostuvo que continuó con dudas sobre su diagnóstico y que recibió respuestas que no le permitieron comprender con claridad su situación.
Fue durante esa segunda atención cuando, según su acusación, ocurrieron maniobras que consideró abusivas. La mujer afirmó que el profesional la palpó sin utilizar guantes en una de sus manos y cuestionó la forma en que se desarrolló el examen.
La investigación y las pruebas aportadas
La causa incluye capturas de mensajes, imágenes y videos de contenido sexual que las denunciantes atribuyen al médico. También se incorporaron cuestionamientos sobre las prácticas realizadas durante las consultas, la prescripción de medicamentos y la falta de explicaciones sobre determinados tratamientos.
Entre los mensajes mencionados aparece uno en el que, presuntamente, el profesional le habría escrito a una mujer que le vendría bien un médico afectuoso y atento. Los intercambios digitales forman parte de los elementos presentados ante la Justicia.
Herran cuestionó la falta de medidas judiciales contra el acusado y expresó su preocupación por la posibilidad de que se pierdan pruebas durante el proceso. Hasta el momento descripto en su testimonio, sostuvo que el médico continuaba en libertad.
La denunciante también afirmó que, después de que el caso tomó estado público, comenzó a recibir mensajes de otras mujeres que aseguraron haber atravesado experiencias similares en años anteriores.
Las siete presentaciones abrieron una investigación que deberá determinar las circunstancias de cada episodio y las eventuales responsabilidades penales. Mientras avanza el proceso, las acusaciones deberán ser acreditadas ante la Justicia y rige el principio de presunción de inocencia para el profesional denunciado.