La investigación sobre Sur Finanzas dio un giro clave después de la declaración de su tesorera, Micaela Sánchez. La mujer admitió ante la Justicia que recibió órdenes para vaciar computadoras y retirar documentación de la financiera, que está bajo investigación por presunto lavado de dinero y manejo irregular de fondos vinculados a dirigentes del fútbol argentino.
Sánchez permanece detenida luego de que la Policía Federal encontrara en su domicilio juegos de llaves de cajas fuertes, computadoras y material documental considerado clave para la causa. Parte de estos elementos había sido hallada previamente en un galpón de la empresa en Turdera. Además, se investigaron movimientos sospechosos de una camioneta 4x4 conducida por la tesorera, que transportaba expedientes y equipos electrónicos.
La Justicia busca determinar si los fondos de la financiera habrían sido distribuidos de manera irregular entre dirigentes de clubes y otros actores, a través de préstamos inflados y canales como derechos de televisación, contratos de marketing y esponsoreo. La declaración de Sánchez podría ser la clave para identificar a los responsables y reconstruir el flujo del dinero.
La causa también plantea cuestionamientos sobre la transparencia en la gestión de las financieras vinculadas al fútbol y la supervisión de movimientos de dinero en entidades deportivas. La documentación incautada y los testimonios de la tesorera serán fundamentales para esclarecer si se cometieron delitos de corrupción y lavado de dinero.
Sánchez podría ser nuevamente indagada en las próximas horas, mientras los investigadores continúan analizando los dispositivos y expedientes secuestrados. La situación mantiene en alerta al fútbol argentino y marca un precedente sobre la fiscalización de fondos en el deporte.
En definitiva, la confesión de la tesorera de Sur Finanzas complica a dirigentes de alto perfil y mantiene en curso una investigación que promete revelar nuevas irregularidades en la gestión financiera del fútbol nacional.