Una joven de 20 años que cursa un embarazo de siete meses permanece internada en el Hospital Mario Larrain de Berisso después de haber denunciado que fue víctima de un brutal ataque por parte de su expareja. A raíz del episodio, se inició una causa y se solicitaron medidas de protección, pero hasta el momento el acusado no fue detenido.
La intervención comenzó cuando el centro de salud informó a la Comisaría de la Mujer y la Familia de Berisso sobre el ingreso de una paciente con lesiones compatibles con un caso de violencia de género.
Según trascendió, la chica llegó al hospital por sus propios medios y los médicos resolvieron dejarla internada debido al avanzado estado de gestación, bajo control permanente.
Tras la notificación, una policia se presentó en el establecimiento para tomarle declaración. En su testimonio, la víctima relató que su expareja, un joven de 21 años, llegó hasta su casa, la atacó a golpes y provocó destrozos en diferentes sectores del domicilio.
Además, de acuerdo con la información a la que accedió el medio local 0221, la denunciante aseguró que antes de retirarse el acusado se llevó su celular.
Frente a esta situación, pidió que se adopten medidas de protección para resguardar su integridad y prevenir nuevos episodios de violencia, requerimiento que ya fue elevado a las autoridades.
Mientras la investigación continúa con la recolección de pruebas y el análisis de las circunstancias para determinar cómo se produjo el ataque, el equipo médico decidió mantener hospitalizada a la joven con el objetivo de controlar tanto su evolución como la del bebé, debido al riesgo generado por las lesiones.
El acusado sigue libre y hasta el momento no se solicitó su detención.