La causa conocida como Yategate sumó en los últimos días un movimiento clave: comenzó el peritaje contable sobre los bienes, gastos y evolución patrimonial de Martín Insaurralde, en el marco de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito y posibles maniobras financieras irregulares. El análisis también alcanza a su exesposa Jésica Cirio y a la modelo Sofía Clerici, quienes forman parte del expediente judicial.
El estudio técnico se puso en marcha a comienzos de marzo y quedó en manos de especialistas que deberán reconstruir en detalle el flujo de ingresos y egresos de los involucrados. El foco principal está puesto en determinar si el nivel de vida y los bienes acumulados por el exfuncionario pueden justificarse con los ingresos que declaró durante su paso por la función pública.
Se trata de una instancia determinante dentro del proceso, ya que los resultados podrían definir el rumbo de la causa. Según estimaciones, el trabajo demandará al menos cuatro meses, debido al volumen de documentación y a la complejidad de las operaciones bajo análisis. Durante ese tiempo, todas las partes tendrán intervención, lo que implica que tanto la defensa como la fiscalía podrán aportar información o cuestionar los resultados parciales.
Uno de los puntos centrales que buscan esclarecer los investigadores es la existencia de una eventual desproporción entre los ingresos formales de Insaurralde y su patrimonio. En esa línea, ya se había solicitado su declaración indagatoria, junto a otras personas sospechadas de haber actuado como intermediarios o testaferros en distintas operaciones.
El peritaje no se limitará a revisar declaraciones juradas. También se analizarán movimientos bancarios, consumos, inversiones y bienes registrables. Entre ellos, figuran propiedades, vehículos y gastos asociados a viajes al exterior que quedaron bajo la lupa tras la difusión pública del caso.
Uno de los ejes más relevantes del expediente está vinculado a una vivienda ubicada en un barrio privado, donde se investigan no solo los costos de adquisición sino también las refacciones y mejoras realizadas con el paso del tiempo. Los peritos deberán establecer si esos desembolsos guardan relación con los ingresos declarados o si existen inconsistencias.
Además, se examinarán vehículos vinculados al exfuncionario, así como también operaciones que podrían haber sido realizadas a nombre de terceros. Este tipo de maniobras es habitual en investigaciones por enriquecimiento ilícito, donde el objetivo es ocultar la titularidad real de los bienes.
En paralelo, otro aspecto que concentra la atención es el origen de una suma cercana a los 600 mil dólares que fue secuestrada a Sofía Clerici durante un allanamiento. La Justicia busca determinar la procedencia de ese dinero y si tiene alguna vinculación con las operaciones investigadas.
El expediente se originó tras la difusión de imágenes que generaron un fuerte impacto público. En ellas se veía a Insaurralde durante un viaje de lujo en Europa, acompañado por Clerici, en un yate en Marbella. La exposición de ese viaje, en medio de un contexto político sensible, derivó en su salida del cargo y en la apertura de la investigación judicial.
A partir de ese momento, comenzaron a acumularse elementos que derivaron en la actual instancia pericial. La causa avanzó con recolección de pruebas, declaraciones y medidas de prueba orientadas a reconstruir el entramado financiero de los implicados.
En ese marco, Clerici ya se presentó ante la Justicia y solicitó su sobreseimiento. En su planteo, sostuvo que su participación en el viaje no constituye delito y vinculó su presencia a su actividad laboral como acompañante en viajes y eventos. Según explicó, se trata de una tarea que desarrolla desde hace años y por la cual percibe honorarios o recibe obsequios.
En su presentación, también hizo referencia a la exposición pública que tiene y a la demanda de su presencia en distintos ámbitos, lo que, según argumentó, explicaría los ingresos y bienes que posee. Además, planteó que su actividad se encuentra en una zona sin una regulación impositiva clara, lo que, a su entender, genera interpretaciones erróneas.
En relación con los regalos y pagos recibidos, detalló que en muchos casos se trata de sumas importantes de dinero o de bienes de alto valor, como joyas, ropa o accesorios. Ese punto también forma parte del análisis judicial, ya que los investigadores buscan determinar si esos ingresos fueron declarados y si tienen un origen lícito.
Por su parte, la situación de Jésica Cirio también está incluida en el peritaje, aunque con un enfoque específico en su patrimonio y su relación con el exfuncionario. La Justicia intenta establecer si existen vínculos financieros que puedan resultar relevantes para la causa.
El avance del peritaje marca una etapa clave en el expediente, ya que permitirá contar con un diagnóstico técnico sobre la situación patrimonial de los involucrados. Este tipo de estudios suele ser determinante en causas de corrupción o enriquecimiento ilícito, donde la prueba documental y contable resulta central.
A medida que avance el análisis, podrían surgir nuevos elementos que amplíen la investigación o refuercen las hipótesis existentes. También se espera que, una vez finalizado el informe, se definan nuevas medidas judiciales en función de los resultados obtenidos.
Mientras tanto, la causa sigue su curso en un contexto de alta exposición pública, con múltiples aristas que combinan aspectos políticos, económicos y mediáticos. El resultado del peritaje será clave para determinar si las sospechas iniciales tienen sustento o si, por el contrario, los involucrados logran justificar el origen de sus bienes y gastos.
En definitiva, la investigación entra en una fase decisiva. El trabajo de los peritos no solo buscará poner números y documentos sobre la mesa, sino también aportar claridad en un caso que, desde su origen, generó repercusiones y dejó interrogantes abiertos sobre el vínculo entre la función pública y el manejo del dinero.