La tranquilidad de Pichanal, se vio alterada el viernes pasado cuando efectivos de la Brigada de Investigaciones N° 8 llevaron a cabo un megaoperativo con allanamientos simultáneos en cuatro viviendas.
Esta acción forma parte de una pesquisa por robo calificado, un delito que ha generado preocupación en la zona norte de Salta, donde los hechos de inseguridad rural son cada vez más frecuentes.
Los investigadores, tras un minucioso trabajo de campo que incluyó recolección de pruebas y análisis de datos, lograron identificar los inmuebles relacionados con el asalto en cuestión. Este tipo de operativos, especialmente en localidades como Pichanal, responden a la necesidad de combatir el crimen organizado que afecta a comunidades del interior provincial, donde el robo agravado con armas es una amenaza latente.

Además, en los allanamientos se encontraron armas de fuego y otros objetos de interés que podrían fortalecer la acusación. La presencia de estos ítems resalta la peligrosidad de los sospechosos, en un contexto donde la portación ilegal de armas agrava los casos de inseguridad en el norte argentino, particularmente en áreas como Pichanal, cercanas a rutas clave de la provincia.
Todo el material incautado quedó bajo custodia de la Fiscalía Penal de Pichanal, que ya inició el análisis para determinar los vínculos directos con el robo investigado. En Salta, estas fiscalías locales juegan un rol fundamental en la resolución de delitos graves, asegurando que las pruebas se procesen con celeridad para evitar dilaciones en la justicia.
Por ahora, la causa se mantiene bajo secreto de sumario, lo que permite a los investigadores profundizar en las relaciones entre los dueños de las viviendas allanadas y el grupo delictivo. Este enfoque reservado es común en operativos policiales en Argentina, especialmente en provincias como Salta, donde se busca proteger la integridad de la pesquisa y garantizar imputaciones sólidas contra los responsables.