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SINIESTRO VIAL

Avenida Paraguay: pidieron detener a una testigo por presunto falso testimonio en el juicio por las muertes

La audiencia tuvo momentos de alta tensión cuando una mujer declaró haber visto el siniestro y señaló a peatones como causa del hecho.

Avenida Paraguay: pidieron detener a una testigo por presunto falso testimonio en el juicio por las muertes

La penúltima jornada del juicio por la tragedia vial de avenida Paraguay en la ciudad de Salta estuvo marcada por un fuerte episodio judicial: la Fiscalía pidió la detención de una testigo por presunto falso testimonio luego de detectar contradicciones en su declaración sobre cómo ocurrió el siniestro que dejó cinco personas fallecidas y varios heridos.

El planteo se produjo durante la audiencia de debate contra Luciano Nahir López, acusado por homicidio simple en perjuicio de cinco víctimas, lesiones graves contra dos personas y lesiones leves respecto de otras cuatro, todo ello bajo la figura de dolo eventual, una calificación penal de extrema gravedad.

El caso mantiene fuerte repercusión en Salta por la magnitud de la tragedia ocurrida sobre avenida Paraguay, uno de los corredores más transitados de la capital provincial.

Durante la jornada de este jueves, una mujer se presentó como testigo y aseguró haber presenciado el hecho. Según su versión, el siniestro se habría producido por el cruce de peatones sobre la calzada, una hipótesis que introdujo un nuevo elemento en el debate oral.

Sin embargo, apenas comenzó su exposición surgieron cuestionamientos. Los abogados defensores del imputado informaron al Tribunal que la mujer supuestamente les había solicitado “dádivas” para sostener su versión de los hechos.

A raíz de esa situación, pidieron que su testimonio fuera excluido del proceso. No obstante, con oposición del fiscal Daniel Espilocín, los jueces resolvieron escuchar igualmente su declaración.

Una vez admitido el testimonio, la Fiscalía detectó inconsistencias y contradicciones en distintos puntos del relato. Frente a eso, Espilocín solicitó la inmediata detención de la mujer por la posible comisión del delito de falso testimonio.

El Tribunal no hizo lugar al pedido de arresto en ese momento, pero sí ordenó el secuestro del teléfono celular de la testigo. Además, dispuso remitir las actuaciones a la fiscalía que corresponda por jurisdicción para analizar una eventual investigación penal paralela.

La mujer también manifestó haber recibido amenazas, por lo que ese punto quedó incorporado a las actuaciones judiciales.

El episodio generó tensión en la sala y se convirtió en uno de los momentos más sensibles del juicio, ya que puso en discusión la credibilidad de una declaración que podía impactar en la reconstrucción del hecho.

En causas de alto impacto como esta, el valor de los testimonios resulta central. Por eso, cualquier contradicción, intento de direccionar versiones o sospecha de maniobras externas suele ser tomada con máxima seriedad por jueces y fiscales.

Además del incidente con la testigo, la jornada continuó con otras declaraciones relevantes.

Dos psicólogas del Cuerpo de Investigaciones Fiscales expusieron sobre los informes victimológicos realizados a personas lesionadas tras el siniestro. Sus testimonios buscaron reflejar las secuelas emocionales que dejó la tragedia en sobrevivientes y familiares.

En particular, una de las profesionales se refirió al caso de Paula Josefina Rojas, una de las víctimas lesionadas. Señaló que al momento de la entrevista presentaba fuerte angustia y síntomas compatibles con estrés postraumático.

Entre las consecuencias detectadas mencionó desánimo, aislamiento y notorios cambios de conducta que alteraron su vida cotidiana luego del hecho.

Estos testimonios reforzaron la dimensión humana del proceso judicial, que no solo analiza responsabilidades penales sino también el profundo daño ocasionado por el episodio.

También declaró un joven que tomó contacto con mujeres que viajaban en el vehículo involucrado y las trasladó posteriormente a su domicilio.

Según relató, una de ellas le comentó que circulaban a velocidad excesiva y que incluso le habían pedido al conductor que disminuyera la marcha antes del impacto.

Ese dato podría resultar relevante dentro del debate porque se vincula directamente con uno de los ejes de la acusación: la conducción temeraria y la aceptación del riesgo.

Más tarde prestó declaración un efectivo policial que intervino minutos después del hecho.

El uniformado manifestó que se encontraba en inmediaciones de una estación de servicio ubicada sobre avenida Paraguay cuando observó las maniobras del automóvil tras perder el control.

Añadió que, luego del impacto final, vio descender al imputado junto a otras personas y recordó haberle pedido que no se retirara del lugar.

Su testimonio apunta a reconstruir los momentos posteriores al choque, otro tramo clave dentro del expediente.

Al cierre de la audiencia, los jueces del distrito Centro, Gabriela Romero Nayar, Victoria Montoya Quiroga y Pablo Farah resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta este viernes, cuando se recibirán los últimos testimonios previstos.

Con ello, el juicio entra en su etapa decisiva. En Salta hay fuerte expectativa por el desenlace de una causa que conmocionó a toda la provincia y abrió debate sobre seguridad vial, alcohol al volante, velocidad y responsabilidad penal en siniestros graves.

La audiencia final podría dejar el camino allanado para los alegatos y posteriormente la sentencia en uno de los procesos judiciales más impactantes de los últimos años en la capital salteña.


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