La investigación por el brutal crimen de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni sumó en las últimas horas un nuevo capítulo que podría reabrir líneas clave dentro del expediente judicial. Jean-Michel Bouvier, padre de una de las víctimas, solicitó formalmente ante fiscales de Salta que se convoque a declarar a la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, al exmandatario francés Nicolas Sarkozy y al exgobernador salteño Juan Manuel Urtubey.
El planteo fue realizado durante una extensa declaración testimonial ante la Unidad Fiscal Especializada que se creó en la provincia para reimpulsar la causa por el doble femicidio ocurrido en 2011. En su exposición, Bouvier sostuvo que durante los primeros meses de la investigación existieron presiones políticas que, según su mirada, influyeron en la manera en que se desarrolló la instrucción judicial.
Las víctimas, Cassandre Bouvier, de 29 años, y Houria Moumni, de 24, fueron halladas sin vida el 29 de julio de 2011 en la Quebrada de San Lorenzo, una zona turística ubicada a pocos kilómetros de la capital salteña. El crimen generó conmoción tanto en Argentina como en Francia y se convirtió en uno de los casos criminales más impactantes en la historia reciente de la provincia.
Según relató el padre de Cassandre ante los fiscales, durante el proceso inicial de investigación existieron intervenciones políticas que habrían presionado a funcionarios judiciales y policiales para cerrar rápidamente el caso. Bouvier sostuvo que esas acciones derivaron en una investigación que, a su entender, se alejó de la búsqueda de la verdad y favoreció situaciones de impunidad.
Durante su exposición ante el Ministerio Público Fiscal, el ciudadano francés detalló episodios que —según afirmó— reflejarían la existencia de esas presiones. Uno de los puntos centrales de su testimonio fue una reunión que mantuvo en Francia en septiembre de 2011 con la entonces presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
De acuerdo con su relato, el encuentro se produjo en el marco de una visita oficial vinculada a actividades internacionales y fue coordinado a través de la embajada argentina. En esa reunión, señaló Bouvier, la mandataria le entregó un dossier con información sobre el avance de la investigación del doble crimen.
El documento —según explicó— contenía hojas membretadas con un resumen de la causa hasta agosto de 2011. Bouvier aseguró que ya había recibido ese mismo material dos días antes y que el contenido le generó sorpresa porque, a menos de un mes del hallazgo de los cuerpos, el informe presentaba el caso prácticamente resuelto.
En su declaración también mencionó que durante esa conversación la entonces presidenta argentina le comentó que el gobierno francés, encabezado en ese momento por Nicolas Sarkozy, ejercía una fuerte presión para esclarecer el caso debido a su repercusión internacional.
El padre de Cassandre también recordó otra conversación que habría mantenido en aquel tiempo con el entonces gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. Según indicó, el exmandatario provincial le habría señalado que la Casa Rosada seguía de cerca el expediente y reclamaba avances constantes en la investigación.
En función de esos antecedentes, Bouvier pidió a los fiscales que se convoque a declarar a cualquiera de los dirigentes mencionados, o incluso a los tres, con el objetivo de confirmar o descartar la existencia de esas presiones políticas. La solicitud apunta a que puedan aportar información que permita reconstruir el contexto en el que se desarrolló la investigación original.
Fuentes cercanas a la causa indicaron que se trata de la primera vez que el expediente judicial incorpora formalmente el análisis de posibles presiones políticas en el proceso inicial de investigación. Si bien ese tema fue mencionado en reiteradas oportunidades a lo largo de los años, hasta ahora no había sido abordado de manera concreta dentro del expediente penal.
Para Bouvier, ese punto resulta central para comprender cómo se condujo la causa en sus primeros meses. El padre de la víctima sostiene que el informe que recibió en 2011 contenía datos imprecisos e incluso afirmaciones que, con el paso del tiempo, quedaron desmentidas por distintas pericias y elementos incorporados al expediente.
Tras finalizar su declaración ante la Unidad Fiscal Especializada, Bouvier mantuvo además una reunión con el procurador general de Salta, Pedro García Castiella. El encuentro se extendió durante aproximadamente dos horas y sirvió para analizar distintos aspectos vinculados con el avance actual de la investigación.
Durante la reunión, el padre de Cassandre planteó inquietudes sobre el estado del expediente y remarcó la necesidad de profundizar algunas líneas investigativas que, a su criterio, aún no fueron completamente esclarecidas.
También manifestó su respaldo al trabajo que viene desarrollando la Unidad Fiscal creada para revisar el caso. Ese equipo especial fue conformado en febrero de 2025 con el objetivo de reanalizar pruebas, revisar actuaciones previas y avanzar en nuevas medidas que permitan esclarecer definitivamente el doble femicidio.
La reapertura de distintas líneas dentro del expediente volvió a poner en agenda uno de los casos judiciales más complejos y polémicos de la historia reciente de Salta. A casi quince años del crimen que conmocionó al país y al mundo, la investigación continúa sumando testimonios y elementos con la expectativa de arrojar luz sobre lo ocurrido en la Quebrada de San Lorenzo.