El juicio por el crimen de María José Cabrera entró en una etapa decisiva en la Ciudad Judicial de Salta, donde la fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, solicitó prisión perpetua para Federico Javier López y una condena de 10 años de cárcel para Ramiro Nicolás López, acusados por el homicidio de la joven ocurrido en Campo Quijano.
Durante cerca de dos horas de alegatos, la representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que existió alevosía en el accionar del principal imputado y pidió una modificación en la calificación legal de la causa para agravar la acusación. La fiscal remarcó distintos elementos incorporados durante el debate oral que, según planteó, demostraron la violencia y la gravedad del ataque sufrido por la víctima.
En el banquillo de los acusados se encuentra Federico López, imputado como autor de homicidio y abuso sexual con acceso carnal en dos hechos, mientras que Ramiro López enfrenta cargos como partícipe secundario. Para este último, la fiscalía pidió una pena de 10 años de prisión teniendo en cuenta su nivel de participación en el hecho.
Uno de los puntos centrales de los alegatos estuvo vinculado al grado de alcoholemia que presentaba Federico López después del episodio. Según expuso Sodero Calvet ante el tribunal, al día siguiente del hecho el acusado todavía registraba 0,27 gramos de alcohol en sangre, lo que permitió estimar que al momento del ataque habría tenido alrededor de 2,13 gramos.
Pese a ese estado, la fiscal sostuvo que el imputado actuó con plena conciencia de lo ocurrido. “Fue un ataque cruel”, expresó durante su exposición, al tiempo que mencionó distintas conductas posteriores que, según la acusación, demostrarían que comprendía la gravedad de la situación.
Entre esos elementos, Sodero Calvet recordó una llamada telefónica realizada por el acusado a un familiar poco después del hecho. Según detalló, Federico López se comunicó con un tío y le manifestó que tanto él como su hermano “se habían mandado una macana”, frase que la fiscal interpretó como un reconocimiento inmediato de lo sucedido.
La audiencia de alegatos representa uno de los momentos más importantes del juicio oral, ya que las partes comienzan a exponer sus conclusiones finales antes de que el tribunal dicte sentencia. Tras la presentación de la fiscalía, será el turno de la defensa de los imputados, que buscará desacreditar parte de las pruebas y sostener su postura frente a las acusaciones.
En la última audiencia realizada días atrás, la defensa de Federico López presentó dos testigos de concepto vinculados a los hechos de abuso sexual que forman parte del expediente. Sus declaraciones estuvieron orientadas a aportar elementos sobre la personalidad y conducta del acusado, en medio de un debate judicial seguido de cerca tanto por familiares de la víctima como por la comunidad de Campo Quijano.
El crimen de María José Cabrera generó una profunda conmoción en Salta desde que se conocieron los hechos. La causa tuvo un fuerte impacto social y se convirtió en uno de los procesos judiciales más resonantes de los últimos años en la provincia, especialmente por la gravedad de las acusaciones y por el reclamo de justicia impulsado por familiares y allegados de la joven.
A lo largo de las audiencias, el tribunal escuchó testimonios, pericias y distintos elementos probatorios incorporados por las partes. La fiscalía buscó sostener la hipótesis de un ataque violento y deliberado, mientras que la defensa intentó cuestionar algunos puntos clave de la acusación.
El juicio también despertó gran atención pública debido a las características del caso y al contexto en el que ocurrió el crimen. En Campo Quijano, la causa mantiene una fuerte repercusión y continúa siendo seguida con expectativa por vecinos y organizaciones vinculadas a la lucha contra la violencia de género.
En esta etapa final del proceso, el tribunal deberá analizar toda la prueba reunida durante el debate oral y definir si hace lugar al pedido de la fiscalía respecto a la modificación de la calificación legal y las penas solicitadas para ambos acusados.