A dos años de uno de los siniestros viales más impactantes de la historia reciente de la ciudad de Salta, la causa por la tragedia de avenida Paraguay entra en su etapa decisiva con el inicio del juicio oral contra Luciano López, el único acusado. El proceso se desarrollará entre el 13 y el 30 de abril, en medio de un fuerte reclamo de justicia por parte de los familiares de las víctimas, quienes exigen una condena ejemplar.
López llega imputado por homicidio simple en cinco hechos, además de lesiones graves y leves en concurso ideal, en relación al episodio ocurrido durante la madrugada del 17 de marzo de 2024, cuando un violento choque dejó como saldo cinco personas fallecidas y al menos seis heridas en una de las zonas más transitadas de la Capital salteña.
El debate estará a cargo de la jueza Gabriela Romero Nayar, quien tendrá la responsabilidad de analizar las pruebas y testimonios reunidos durante la investigación para determinar la responsabilidad penal del acusado en un hecho que generó una profunda conmoción social.
De acuerdo a la reconstrucción realizada durante la etapa investigativa, aquella madrugada López conducía a alta velocidad y bajo los efectos del alcohol por avenida Paraguay, un corredor clave de la ciudad que concentra una intensa circulación vehicular, especialmente los fines de semana, cuando cientos de jóvenes se desplazan hacia y desde locales bailables.
En ese contexto, el acusado perdió el control del vehículo e impactó contra un grupo de personas que se encontraba en la zona. Como consecuencia del violento episodio, murieron Ruth Tabarcache, Sergio Veizaga, Florencia Acosta, Karen Marín y Nahuel Brian Digan. Algunas de las víctimas fallecieron en el lugar, mientras que otras murieron horas más tarde en centros de salud, tras haber sufrido heridas de extrema gravedad.
Además, otras seis personas resultaron con lesiones de distinta consideración, lo que agrava el cuadro judicial que deberá analizarse durante el juicio.
El caso no solo dejó un saldo trágico, sino que también reabrió el debate en Salta sobre la seguridad vial, el consumo de alcohol al volante y la necesidad de controles más estrictos para prevenir este tipo de hechos.
A medida que se acerca la fecha del juicio, el dolor de los familiares de las víctimas sigue presente, pero también crece la expectativa por una resolución judicial que esté a la altura de lo ocurrido. Muchos de ellos no residen en la capital salteña e incluso provienen de otras provincias, lo que implica un importante esfuerzo económico para poder asistir a las audiencias.
En ese contexto, familiares y allegados vienen organizando distintas actividades solidarias, como bingos y colectas, con el objetivo de reunir fondos que les permitan costear traslados, alojamiento y otros gastos durante los días que dure el juicio.
“Esperamos una condena ejemplar”, es la consigna que se repite entre quienes perdieron a sus seres queridos en aquella madrugada, y que hoy buscan no solo justicia, sino también que el fallo marque un precedente en materia de responsabilidad al volante.
El juicio se presenta como un momento clave no solo para las familias, sino también para la sociedad salteña en su conjunto, que siguió de cerca el caso desde el primer momento. La magnitud de la tragedia, el número de víctimas y las circunstancias en las que ocurrió convirtieron el hecho en un símbolo de los riesgos asociados a la conducción irresponsable.
Durante el debate, se espera la declaración de testigos presenciales, peritos y profesionales que intervinieron en la causa, así como la exposición de informes técnicos que permitirán reconstruir la mecánica del siniestro.
Uno de los puntos centrales será determinar en qué condiciones conducía el acusado y si existieron factores agravantes que puedan incidir en la calificación legal y, eventualmente, en la pena.
En paralelo, el caso también pone en foco la necesidad de fortalecer las políticas públicas vinculadas a la seguridad vial en la provincia. Organizaciones y familiares han insistido en la importancia de generar mayor conciencia sobre los peligros de manejar bajo los efectos del alcohol y de respetar las normas de tránsito.
A dos años de la tragedia, la herida sigue abierta. El inicio del juicio representa para muchos el comienzo de una etapa clave en la búsqueda de justicia, pero también una instancia cargada de emoción, recuerdos y expectativas.
Mientras tanto, la comunidad salteña se prepara para seguir de cerca un proceso que no solo definirá la responsabilidad penal de un acusado, sino que también podría marcar un antes y un después en la forma en que se abordan los delitos viales en la provincia.