La Quebrada de las Conchas, esa maravilla geológica que se estira a lo largo de casi 70 kilómetros a ambos lados de la ruta nacional 68 en el sur de Salta, volvió a ser noticia por un motivo que nadie esperaba.
Sus cerros rojizos de más de 500 millones de años, formados cuando la región era mar, fueron el escenario elegido para lo que los novios y sus allegados bautizaron como “el casamiento del año”. El lugar, declarado reserva natural provincial, quedó convertido en el centro de una celebración que, según las imágenes que se viralizaron, incluyó carpas, luces y una puesta en escena que muchos calificaron de espectacular… y otros, de imprudente.
Nicole Pocoví y Federico Maran, ambos porteños, planearon el evento durante meses y lo llamaron “Cafayate Fantasy”. Crearon un sitio web exclusivo para los 110 invitados, casi todos llegados desde Buenos Aires, y mantuvieron el lugar en secreto hasta último momento. “Queremos que sea una sorpresa sagrada”, contaron en las redes. Del viernes 20 al lunes 23 de marzo, los combis contratados por la pareja trasladaron a los asistentes hasta el punto exacto donde se armó todo: un terreno de tierra y piedras en medio de la quebrada, con una carpa montada para la previa y el gran día.
La fiesta fue puro espectáculo para las redes. Cuando cayó el sol, aparecieron mantas rojizas a tono con la tierra cafayateña, se encendieron luces led rojas y un DJ puso a bailar a todos. Hubo pistolas de burbujas, proyecciones sobre los cerros y hasta el videoclip de “La pregunta” de Babasónicos iluminando las formaciones rocosas. Las fotos y videos que los novios y los invitados subieron mostraron una postal de ensueño: vestidos de fiesta, tragos, música y risas en un entorno único. Lo que empezó como un evento privado terminó siendo trending topic en todo el país.
Ahora la Justicia y la Secretaría de Ambiente de la provincia tienen que determinar si todo fue legal o si se trató de un avasallamiento al patrimonio natural que pertenece a todos los salteños. La polémica estalló apenas se conocieron las imágenes y creció cuando una mujer identificada como Lucía Grajales Soriano salió a defender el evento en las redes. Dijo ser dueña de una vivienda dentro de la reserva y aseguró que se trató de una “boda familiar” para la que se habían obtenido “todos los permisos pertinentes”. “¿No puedo festejar una boda en el fondo de mi casa?”, preguntó.
Especialistas en medio ambiente advirtieron que un evento de esta magnitud, con tanta gente, sonido, luces y movimiento, puede generar daños reales al ecosistema frágil de la Quebrada. El pisoteo acelera la erosión de las formaciones rocosas, el ruido afecta la fauna y las luces artificiales alteran los ciclos naturales de la flora y los animales que habitan la zona protegida. Mientras se esperan las definiciones oficiales, en Salta ya se discute si este tipo de celebraciones “soñadas” pueden convivir con la conservación de uno de los tesoros naturales más importantes del norte argentino.
Polémica por un casamiento en la Quebrada de las Conchas.
Las fotos de la boda de Nicole Pocoví en Cafayate.
Las fotos de la boda de Nicole Pocoví en Cafayate.