MÁS DE POLICIALES



Siniestro vial

El conductor tenía alcohol en sangre

El siniestro ocurrió en el acceso a la ciudad y dejó dos personas heridas, una en estado delicado.

El conductor tenía alcohol en sangre

Un grave siniestro vial ocurrido el jueves por la noche en el acceso a la ciudad mantiene en vilo a las autoridades, mientras avanza la investigación para esclarecer las causas. Un automóvil cayó desde una altura aproximada de seis metros en la Ruta Nacional 9 y dejó como saldo dos personas heridas, una de ellas en estado crítico.

El hecho se registró alrededor de las 20.45, cuando un llamado al sistema de emergencias 911 alertó sobre la caída de un vehículo desde un puente en una de las colectoras cercanas al expeaje Aunor. La escena generó un importante despliegue de recursos policiales, sanitarios y de rescate debido a la magnitud del impacto.

Al llegar al lugar, los primeros efectivos constataron un cuadro complejo: el automóvil, un Chery, se encontraba volcado tras precipitarse desde la estructura vial, con sus ocupantes atrapados en el interior. La violencia del golpe provocó una severa deformación en la carrocería, lo que obligó a la intervención inmediata de personal especializado para poder asistir a las víctimas.

Bomberos trabajaron intensamente para liberar a los ocupantes, quienes habían quedado atrapados entre los hierros del vehículo. La tarea demandó varios minutos de esfuerzo coordinado, en medio de un escenario marcado por la tensión y la urgencia.

Una vez rescatados, ambos heridos —un hombre y una mujer, mayores de edad— fueron asistidos por personal sanitario en el lugar. Presentaban politraumatismos producto de la caída y el vuelco, por lo que se dispuso su traslado urgente al hospital San Bernardo.

El conductor fue derivado en código rojo debido a la gravedad de las lesiones y permanece internado con pronóstico reservado, mientras que su acompañante continúa bajo observación médica, también afectada por múltiples traumatismos.

Los primeros datos recabados por los investigadores indican que el vehículo se encontraba detenido momentos antes del siniestro. En ese contexto, el conductor habría realizado una maniobra de retroceso que terminó desencadenando la secuencia del accidente.

Según esta reconstrucción preliminar, el automóvil se desplazó hacia la banquina, perdió estabilidad, volcó y finalmente cayó desde el puente hacia un nivel inferior, completando una caída de varios metros que derivó en el dramático desenlace.

Uno de los elementos más relevantes que surgieron en las primeras horas de la investigación fue el resultado del test de alcoholemia practicado al conductor, el cual dio positivo. Este dato podría resultar determinante al momento de establecer responsabilidades y comprender qué factores influyeron en la pérdida de control del rodado.

Mientras tanto, las actuaciones continúan bajo la órbita de las autoridades competentes, que trabajan para determinar con precisión la mecánica del hecho. No se descarta que intervengan peritos accidentológicos para analizar las condiciones del vehículo, el estado de la calzada y otros posibles factores que hayan incidido en el siniestro.

El episodio vuelve a poner en foco la problemática de los accidentes de tránsito en accesos clave, donde la combinación de maniobras indebidas y consumo de alcohol suele ser un factor de riesgo recurrente. En ese sentido, las autoridades insisten en la necesidad de extremar las medidas de precaución al volante y respetar las normas vigentes.

La zona donde ocurrió el hecho es un punto de circulación constante, especialmente en horarios nocturnos, lo que incrementa la peligrosidad ante cualquier imprevisto. Por eso, el impacto del siniestro no solo generó preocupación por el estado de las víctimas, sino también por las condiciones de seguridad vial en ese tramo.

A medida que avance la investigación, se espera que se puedan esclarecer los detalles que aún permanecen bajo análisis. Por ahora, la principal hipótesis apunta a una maniobra errónea agravada por el consumo de alcohol, aunque no se descartan otros elementos que puedan haber influido en el desenlace.

El estado de salud del conductor será clave en los próximos días, no solo por su evolución médica sino también porque podría aportar información relevante sobre lo ocurrido en los momentos previos al accidente.

En tanto, la mujer que lo acompañaba continúa bajo atención médica, en un cuadro que, si bien es delicado, no reviste la misma gravedad que el del conductor.

El hecho deja una vez más en evidencia las consecuencias que pueden derivarse de conductas imprudentes al volante, especialmente cuando se combinan factores de riesgo como el consumo de alcohol y maniobras indebidas en zonas de alta circulación.

Las autoridades reiteran el llamado a la responsabilidad de los conductores, recordando que pequeñas decisiones pueden tener consecuencias de gran magnitud. La investigación seguirá su curso para determinar responsabilidades y evitar que episodios similares vuelvan a repetirse.


¿Te gustó la noticia? Compartíla!