La investigación judicial por el cargamento de 70 kilos de cocaína secuestrado en el norte argentino sumó un nuevo capítulo y ahora puso el foco sobre cuatro integrantes de la Policía de Tucumán, quienes quedaron bajo análisis por su presunta vinculación con el episodio ocurrido sobre la ruta nacional 34. La causa, que ya tenía como protagonistas a una médica vinculada a fuerzas federales y a una empresaria del rubro de la estética, incorporó una nueva línea investigativa que busca esclarecer el rol que habrían tenido terceros en el caso.
Las nuevas actuaciones surgieron luego de que los investigadores detectaran la presencia de dos oficiales y dos suboficiales tucumanos en el lugar donde se encontraban las dos mujeres detenidas al momento en que se produjo un ataque armado contra el vehículo en el que se desplazaban.
La Justicia intenta determinar por qué los efectivos estaban en ese sector y cuál era el motivo de su presencia en una zona que, según se analiza en el expediente, no correspondería a su ámbito habitual de actuación. Ese punto aparece como uno de los elementos centrales que ahora buscan reconstruir los investigadores.
Las detenidas en la causa son una mujer de 40 años que se desempeñaba como médica y mantenía funciones dentro de y una empresaria de 35 años dedicada al rubro de la estética, con actividad comercial en .
El hecho bajo investigación ocurrió cuando el vehículo en el que viajaban fue interceptado y atacado mientras circulaba por la ruta nacional 34, una vía estratégica que atraviesa el norte argentino y que conecta distintas localidades de con otras provincias de la región.
Con el avance de las actuaciones, surgieron nuevos elementos que despertaron sospechas y derivaron en una medida judicial ejecutada en territorio tucumano. A partir de esa disposición, se realizó un procedimiento en un puesto policial ubicado en la provincia vecina.
Durante esa actuación fueron secuestradas armas reglamentarias, teléfonos celulares, documentación interna y otros elementos que ahora serán sometidos a análisis. Entre los objetos incorporados a la investigación también figura una camioneta que permanecía en ese lugar por encontrarse vinculada a otro expediente judicial.
Los investigadores consideran que tanto los dispositivos electrónicos como los registros obtenidos podrían resultar determinantes para reconstruir movimientos, comunicaciones y posibles vínculos entre las personas involucradas en la causa.
La aparición de esta nueva línea investigativa amplió el alcance del expediente y abrió nuevos interrogantes. El principal apunta a establecer si existió algún tipo de participación externa en la maniobra investigada o si los policías desarrollaban otra actividad relacionada con el operativo que terminó bajo análisis judicial.
Por estas horas, los peritajes y cruces de información aparecen como piezas clave para determinar responsabilidades y esclarecer el contexto en el que se produjeron los hechos.
El caso generó repercusión tanto en Salta como en Tucumán debido a la gravedad de las acusaciones y a la aparición de posibles conexiones que todavía permanecen bajo investigación. En una provincia como Salta, donde la lucha contra el narcotráfico constituye uno de los temas que mayor atención genera por la ubicación geográfica y la cercanía con pasos internacionales, este tipo de causas suele despertar fuerte interés público.
La incorporación de nuevos actores al expediente podría modificar el rumbo de la investigación y ampliar el alcance de las responsabilidades penales que eventualmente pudieran surgir. Mientras tanto, la Justicia continúa reuniendo pruebas para establecer con precisión qué ocurrió y cuál fue el papel de cada uno de los involucrados en una causa que sigue sumando capítulos.