La investigación por la muerte de Mauro Ponte, el cabo de Gendarmería que falleció tras contraer hantavirus en el norte de Salta, atraviesa un nuevo momento de incertidumbre luego de que su madre expresara preocupación por el avance de la causa y advirtiera sobre la posibilidad de que el expediente pueda cerrarse sin nuevas medidas investigativas.
La situación volvió a instalar el caso en el centro de la atención pública, especialmente por los planteos realizados por la familia del joven, que desde un primer momento viene solicitando que se determinen las circunstancias que rodearon el fallecimiento y posibles responsabilidades vinculadas a la atención recibida.
Según explicó Nélida Romero, madre del gendarme, durante los últimos días recibió documentación relacionada con el expediente judicial y consideró que el contenido podría representar un escenario desfavorable para las expectativas de la familia respecto a la continuidad de la investigación.
La mujer manifestó su preocupación al interpretar que las actuaciones podrían avanzar hacia una etapa que limite nuevas medidas o cierre determinadas líneas investigativas.
Ante ese panorama, confirmó además que decidió modificar su representación legal y avanzar con una nueva estrategia para intentar impulsar el expediente.
De acuerdo con lo señalado por Romero, la decisión incluyó la designación de una nueva abogada que tendrá a cargo el seguimiento de la causa y la presentación de nuevas actuaciones que, según indicó, buscarán incorporar otros elementos al análisis judicial.
El objetivo planteado por la familia es solicitar nuevas medidas y ampliar aspectos que consideran relevantes para el esclarecimiento del caso.
La muerte de Mauro Ponte había generado una fuerte repercusión en Salta y también en otras provincias, particularmente por tratarse de un integrante de una fuerza federal cuyo fallecimiento se produjo en un contexto que abrió interrogantes sobre condiciones laborales, atención sanitaria y procedimientos desarrollados durante el proceso asistencial.
Desde el inicio de las actuaciones, familiares del joven sostuvieron distintos cuestionamientos respecto al manejo de la situación y reclamaron que se investigue el desempeño de organismos y áreas que habrían tenido intervención durante el proceso.
Romero reiteró que uno de los puntos centrales de su planteo está relacionado con presuntas irregularidades que, según su visión, deberían ser analizadas dentro del expediente.
La mujer señaló además que el cambio de representación legal responde a diferencias respecto del enfoque que venía teniendo la estrategia judicial anterior y a la necesidad de impulsar otras líneas de actuación que considera prioritarias.
Mientras tanto, la familia prepara un nuevo viaje a la provincia de Salta para avanzar con distintas gestiones relacionadas con la causa.
Entre las acciones previstas se encuentra el pedido de una audiencia con las autoridades judiciales intervinientes para exponer nuevos planteos y solicitar la continuidad de distintas medidas investigativas.
El caso mantiene una importante carga emocional para la familia y continúa generando repercusiones debido a los interrogantes que todavía permanecen abiertos sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento del joven integrante de Gendarmería.
Por el momento, no se informó oficialmente una decisión definitiva respecto a un eventual archivo de la causa ni sobre el cierre formal de la investigación.
Las próximas actuaciones judiciales podrían resultar determinantes para establecer el rumbo que tomará el expediente y definir si se incorporarán nuevos elementos al proceso.
Mientras espera novedades, la familia insiste en mantener activo el reclamo y sostiene que continuará impulsando medidas destinadas a lograr el esclarecimiento total del caso.