En plena noche del viernes, pasadas las 23, un bar del paseo Güemes al 200 de Salta se convirtió en escenario de un incidente que nadie esperaba.
Mientras un artista realizaba su rutina de fuego con alcohol y antorchas, una maniobra fallida hizo que el combustible salpicara tanto al cliente que estaba mirando el espectáculo como al propio manipulador. En cuestión de segundos, las llamas envolvieron a los dos y el lugar se llenó de gritos y corridas.
Testigos contaron que el pánico fue total. Algunos intentaron apagar el fuego con lo que tenían a mano, mientras otros llamaban desesperados al 911. Al rato llegaron patrulleros, bomberos y ambulancias públicas, pero la situación ya era crítica. Finalmente, un vehículo de emergencia privada que pasaba por la zona tomó a los heridos y los llevó a toda velocidad hasta el hospital San Bernardo.
Allí los profesionales de la salud los recibieron de inmediato y confirmaron que las quemaduras eran de consideración. Los dos damnificados quedaron internados bajo observación y tratamiento, con pronóstico reservado pero estables dentro de la gravedad. El hecho generó conmoción entre los vecinos y clientes habituales del paseo, que todavía comentan el susto que se llevaron esa noche.
La Justicia ya intervino y abrió una investigación para determinar las responsabilidades. Desde el municipio de Salta informaron que por el momento no hay denuncias formales contra el local, aunque se analizará si estaba habilitado para realizar espectáculos con fuego. Mientras tanto, el bar sigue abierto, pero el episodio dejó una clara advertencia sobre los riesgos de este tipo de shows en plena vía pública.