La Justicia ordenó el archivo de las denuncias por supuestos hechos de violencia de género que pesaban contra el concejal libertario Maximiliano Casasola, un fallo judicial que abre el camino para que el edil recupere su banca en el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, donde se encontraba suspendido preventivamente.
La novedad institucional fue confirmada públicamente en el programa radial El Murishow por la concejal Agustina Álvarez, quien detalló que, al haberse destrabado el frente judicial, el expediente interno regresó a la órbita legislativa local para definir el cese de su suspensión y su retorno efectivo a las funciones legislativas.
“Tengo entendido que se le archivó la causa, ahora le queda a la Comisión de Disciplina, Juicio Político y responsabilidad patrimonial, tomar una decisión respecto a esta situación”, aseguró la edil al aire, marcando que el cuerpo legislativo municipal posee ahora la potestad operativa y reglamentaria para avanzar.
La situación del edil había generado un fuerte debate político en el ámbito comunal tras conocerse las acusaciones, lo que motivó en su momento una rápida reacción institucional del cuerpo deliberativo para apartarlo temporalmente de sus funciones legislativas mientras tramitaba la investigación penal correspondiente.
Recordando aquel proceso, Álvarez explicó el criterio que se adoptó en el recinto: “La decisión que se había tomado inicialmente era suspenderlo hasta que la justicia resuelva la cuestión de fondo. La justicia resolvió y me parece que lo que correspondería es que vuelva”.
Con el cierre de la etapa judicial y el consecuente archivo del expediente, la Comisión de Disciplina, Juicio Político y Responsabilidad Patrimonial del Concejo Deliberante salteño se convierte ahora en el órgano clave que deberá expedirse formalmente en los próximos días sobre los aspectos administrativos pendientes.
De este modo, si se cumplen los plazos estipulados y la comisión emite el dictamen correspondiente, Casasola dejará atrás el compás de espera política y volverá a ocupar su banca en el recinto deliberativo, reconfigurando las fuerzas y los debates internos dentro del espacio libertario en la capital salteña.