El Gobierno nacional confirmó que Manuel Adorni continúa bajo custodia oficial a pesar de que ya no forma parte del gabinete nacional. La información fue brindada por el vocero presidencial, Adrián Ravier, durante su segunda conferencia de prensa en la Casa Rosada, donde explicó que la medida responde exclusivamente a cuestiones de seguridad.
Al ser consultado por periodistas sobre la situación del exfuncionario, Ravier señaló que el protocolo de custodia permanece vigente por motivos de protección personal y evitó brindar mayores precisiones sobre el operativo de seguridad que lo acompaña desde su salida del Gobierno.
Durante el intercambio con la prensa también surgieron preguntas relacionadas con la investigación que involucra a Adorni por un presunto enriquecimiento ilícito. En ese marco, el portavoz descartó que el Poder Ejecutivo esté llevando adelante una auditoría administrativa paralela para revisar su paso por la gestión.
Según explicó, la causa se encuentra en manos de la Justicia y es ese ámbito el encargado de determinar las responsabilidades correspondientes. En consecuencia, sostuvo que la Casa Rosada no desarrolla ningún procedimiento interno adicional vinculado al expediente.
Ravier remarcó que la administración nacional no cuenta con una investigación propia sobre el caso y afirmó que todas las actuaciones relacionadas con la denuncia deben resolverse dentro del proceso judicial que ya se encuentra en marcha.
Además de responder sobre la situación de Manuel Adorni, el vocero dedicó buena parte de la conferencia a defender la política económica impulsada por el Gobierno de Javier Milei. En ese sentido, destacó que distintos indicadores muestran una recuperación de la actividad y aseguró que la Argentina atraviesa un escenario de crecimiento en comparación con el inicio de la actual gestión.
Las declaraciones surgieron luego de ser consultado por expresiones realizadas días atrás por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien había reconocido que los beneficios de la recuperación económica todavía no llegan con la misma intensidad a todos los sectores de la población.
Frente a ese planteo, Ravier sostuvo que la realidad económica es diferente según cada actividad y región del país. Si bien afirmó que existen señales positivas en materia de consumo y una disminución de los índices de pobreza, reconoció que muchas familias aún no perciben una mejora concreta en su situación cotidiana.
El funcionario señaló que el Gobierno es consciente de esa realidad y consideró que el proceso de recuperación llevará tiempo. Según indicó, la administración nacional busca consolidar un esquema económico estable antes de que sus efectos se reflejen plenamente en los ingresos de la población.
Como parte de su argumentación, recordó el contexto económico existente al asumir el actual gobierno y aseguró que la mayoría de los indicadores presentaban resultados negativos. Desde esa perspectiva, afirmó que el país atraviesa un cambio significativo respecto de fines de 2023.
Ravier también se refirió a los objetivos de mediano y largo plazo del oficialismo. Explicó que la intención es profundizar el programa económico durante los próximos años, consolidando medidas orientadas a la estabilidad macroeconómica, la desregulación de distintos sectores y el incentivo a las inversiones.
En ese marco, sostuvo que el Gobierno aspira a fortalecer el crecimiento económico hasta 2027 y proyectó que, en caso de una eventual reelección del presidente Javier Milei, el plan podría extenderse hasta 2031 con nuevas reformas enfocadas en áreas como la salud, el desarrollo del capital humano y la digitalización del Estado.
Respecto de las demandas sociales por una recuperación más rápida del poder adquisitivo, el vocero no anunció medidas específicas destinadas a acelerar ese proceso. En cambio, insistió en que la prioridad del Ejecutivo continúa siendo el ordenamiento de la economía, la estabilidad de la moneda, la apertura comercial y la reducción de regulaciones estatales.
Según explicó, el crecimiento de los ingresos y de la actividad económica será consecuencia de un proceso gradual que incluirá un incremento de las exportaciones, mayores niveles de inversión y un papel cada vez más relevante del interior productivo del país.
Las declaraciones dejaron en evidencia la diferencia entre los indicadores económicos que el Gobierno considera favorables y la percepción de una parte de la sociedad, que todavía no observa mejoras concretas en su situación diaria. Mientras tanto, la administración nacional sostiene que los resultados del plan económico comenzarán a reflejarse de manera progresiva en los próximos años.