Se cumplió un año de la muerte de Javier “Chino” Saavedra, fue hallado sin vida en la Alcaidía de Salta el 15 de septiembre de 2025, mientras esperaba el juicio oral por el asesinato de Jimena Salas.
La madre del detenido se presentó en la Ciudad Judicial, leyó una carta dirigida al procurador general de la Provincia, Pedro García Castiella, y volvió a reclamar respuestas que, según la familia, todavía no llegaron.
Saavedra permanecía detenido como principal acusado del crimen ocurrido en Vaqueros en enero de 2017. Según se determinó en su momento, se quitó la vida antes de que comenzara el debate oral. Su fallecimiento no cerró del todo el expediente: en noviembre de 2025 el Tribunal de Juicio consideró acreditada su autoría material del hecho, pero en julio de 2026 el Tribunal de Impugnación anuló esa decisión respecto de él, al entender que la acción penal se había extinguido con su muerte.
La carta leída por la madre recorrió un año de ausencias. Habló de los asados familiares que ya no se repiten, de los abrazos que faltan, de la risa de una nena que nunca conoció y del árbol que plantaron juntos en la placita del barrio. También mencionó a otros jóvenes del entorno, como el chico de Santa Victoria que aprendía a leer y el que empezaba la universidad, y evocó detalles cotidianos como el perfume del jazmín o las canciones nuevas que escuchaban juntos.
En otro tramo del texto, la mujer apuntó directamente contra el trato que, según sostiene la familia, recibió su hijo durante la investigación. Habló de una oficina del Cuerpo de Investigaciones Fiscales en la Ciudad Judicial y describió un escenario de presiones, amenazas y maltrato que, a su criterio, formaron parte del proceso. La carta también cuestionó de lleno el funcionamiento de la Justicia salteña y la comparó con una historia de terror en la que la realidad supera cualquier ficción.
El mensaje no se quedó solo en el dolor propio
La madre insistió en que el reclamo de su familia no puede separarse del pedido de justicia por Jimena Salas. Recordó que llevan un año más exigiendo que se esclarezca el crimen de la joven de Vaqueros y que esa demanda alcanza a los seres queridos de ella, a la propia familia de Saavedra y a toda la sociedad salteña.
Mientras tanto, el Ministerio Público ya anticipó que apelará el fallo del Tribunal de Impugnación. El procurador García Castiella, por su parte, mantuvo en declaraciones públicas recientes su postura de atribuirle a Saavedra la responsabilidad por el asesinato. Así, a un año de la muerte en la Alcaidía, el caso sigue abierto en dos frentes: el de la memoria familiar y el de un proceso judicial que todavía no encuentra un cierre definitivo.