El crecimiento de las apuestas online entre niños y adolescentes encendió una señal de alerta entre especialistas, que advierten sobre la facilidad con la que los menores acceden a plataformas digitales y adoptan prácticas asociadas al juego.
La expansión de las billeteras virtuales, el uso cotidiano del celular y la fuerte presencia de promociones en redes sociales son algunos de los factores que, según expertos en crianza digital, contribuyeron a que las apuestas sean vistas como una actividad cada vez más habitual entre jóvenes.
La especialista en crianza digital Lucía Fainboim señaló que muchos chicos ya conviven con la lógica de apostar en distintos espacios de su vida cotidiana, incluso dentro de las escuelas, donde aparecen situaciones vinculadas a desafíos o juegos que imitan dinámicas de apuestas.
Uno de los principales puntos de preocupación es el acceso temprano al dinero digital. Las aplicaciones financieras permitieron que muchos menores comiencen a manejar fondos desde edades cada vez más bajas, con autorización familiar, pero sin siempre contar con las herramientas necesarias para comprender los riesgos.
Desde el sector especializado remarcan que la familiaridad con las billeteras virtuales puede reducir la percepción de peligro y hacer que apostar parezca una actividad más dentro del universo digital de los chicos.
A esto se suma el impacto de la publicidad en internet. Las promociones vinculadas al deporte, los influencers y las figuras reconocidas por los jóvenes generan una exposición constante que puede reforzar la idea de que apostar es una práctica normal o accesible.
Los especialistas advierten que el problema no pasa por el deporte en sí, sino por la asociación permanente entre entretenimiento, popularidad y apuestas. En especial durante grandes eventos deportivos, la presencia de este tipo de contenidos aumenta y llega con facilidad a públicos cada vez más jóvenes.
Aunque algunas plataformas incorporaron controles de edad y medidas de seguridad, también existe preocupación por el acceso a sitios ilegales o alternativas que buscan esquivar las restricciones.
Ante este escenario, los expertos plantean que la prevención no debe quedar únicamente en manos de las familias. Señalan que es necesario un trabajo conjunto entre hogares, escuelas, organismos públicos y empresas tecnológicas para abordar el fenómeno.
Entre las recomendaciones aparece la importancia de retrasar el acceso de los chicos al manejo autónomo del dinero digital y fortalecer antes herramientas básicas de educación financiera. El aprendizaje del valor del dinero, la administración de gastos y la toma de decisiones son aspectos que pueden ayudar a desarrollar un vínculo más responsable con las nuevas tecnologías.
El avance de las apuestas online entre menores representa un desafío creciente en Argentina y plantea la necesidad de revisar cómo los niños y adolescentes interactúan con las plataformas digitales. La prevención temprana y el acompañamiento familiar aparecen como claves para evitar que una práctica de adultos se incorpore como un hábito cotidiano en edades cada vez más tempranas.